Palomino Cabrera, Felipe

Felipe Palomino Cabrera

Sacerdote (1908-2003)

Nacimiento: Espartinas (Sevilla), 24 de mayo de 1908
Profesión religiosa: San José del Valle, 13 de septiembre de 1924
Ordenación sacerdotal: Turín, 8 de julio de 1934
Defunción: Guayaquil (Ecuador), 2 de agosto de 2003

Nació el 24 de mayo de 1928 en el pueblo sevillano de Espartinas. Sus padres fueron Felipe y Cristobalina.

Ingresa en el noviciado de San José del Valle en 1923, emite los votos el 13 de septiembre de 1924 y allí sigue (1924-1926) donde cursa los estudios de filosofía.

El tirocinio práctico lo vive en el colegio del Sagrado Corazón de Ronda y en Córdoba (1926-1930). Luego es enviado para estudiar teología al estudiantado de La Crocetta (Turín, 1930-1934), culminando sus estudios con la ordenación sacerdotal el 8 de julio de 1934.

Vuelto a la inspectoría, trabajará en San José del Valle (1936-1945), como jefe de estudios hasta 1938, como catequista hasta 1940 y como director hasta 1945; en el filosofado de Consolación en Utrera (1945-1946), como director.

Es nombrado después inspector de la bética durante seis años (1946-1952). A continuación, marcha como inspector a Ecuador (1952-1957). Terminado su mandato, trabaja en Guayaquil (1957-1958).

Vuelve a España y es destinado a San José del Valle (1958-1964), como director del noviciado; a Sanlúcar la Mayor (1964-1965), como director del teologado; al colegio mayor Don Bosco en Sevilla (1965-1967) y a Mérida (1967-1968), como confesor.

Regresa de nuevo a Ecuador y trabaja en Cuenca (Ecuador, 1968-1972), como confesor del aspirantado; en la casa inspectorial de Cuenca (1972-1974), como confesor; en Limón (1974-1979), como vicario. Después de una breve estancia en España (1979), sigue trabajando en Ecuador: Quito (1979-1980) y en el colegio de Cristóbal Colón de Guayaquil (1980-2003), como confesor.

Tras una corta postración debido a una caída, fallece en Guayaquil el 2 de agosto de 2003, a la edad de 95 años, 69 de sacerdote y 79 de salesiano.

Una ancianidad rica de experiencia, serena y de un notable testimonio sacerdotal y salesiano. De temperamento apacible y sereno. Muy ordenado en la vida diaria. Muy generoso en el ministerio sacerdotal. Gran cariño por el Ecuador, donde pasa 35 años de su vida salesiana, y por España. Tenía siempre colgada en su habitación una imagen de la Auxiliadora de Trinidad.