Gómez Ruiz, Antonio

Antonio Gómez Ruiz

Sacerdote (1929-1990)

Nacimiento: Fuentes de Andalucía (Sevilla), 6 de septiembre de 1929
Profesión religiosa: San José del Valle, 16 de agosto de 1946
Ordenación sacerdotal: Córdoba, 23 de junio de 1957
Defunción: Sevilla, 21 de julio de 1990

Natural de Fuentes de Andalucía, Antonio pronto respira en su hogar el aura salesiana en la persona del tío Ildefonso y del cercano colegio, donde recibió la enseñanza elemental y la vocación, atraído por el ambiente y el testimonio de sus educadores.

Llevado por su tío en el curso 1942-1943 hasta el aspirantado de Montilla para completar las humanidades, durante el curso 1945-1946 en San José del Valle hace el noviciado, que corona el 16 de agosto de 1946 con la primera profesión religiosa. Prosigue regularmente en Utrera los estudios de filosofía y a continuación el trienio de prácticas pedagógicas en Arcos de la Frontera y Málaga. Con sus compañeros estudia un año de teología en el improvisado estudiantado de Alcalá de Guadaíra (1953-1954) y el resto en Posadas, donde será ordenado sacerdote el 23 de junio de 1957.

Inaugura su ministerio sacerdotal formando parte de la comunidad fundadora de la casa de La Línea de la Concepción, donde trabajó durante 11 años (1957-1968) como consejero escolástico, cargo que siguió ejerciendo durante el trienio 1968-1971 en Algeciras. La década de los setenta (1971-1982) recorre como maestro y asistente, de tres en tres años, la inspectoría de norte a sur: Sevilla (universidad laboral), Badajoz, Cádiz y Algeciras, para, al fin, instalarse en Alcalá de Guadaíra, como jefe de estudios.

Antonio fue un hombre sencillo y afectuoso, siempre con los nervios a flor de piel. Fue un gran trabajador, dedicado con seriedad a sus estudios y responsabilidades. Hombre de gran bondad y generosidad, pasó casi desapercibido, siempre a la sombra de la comunidad, pero constructor de paz, entregado de corazón a los jóvenes.

Hombre austero, huía de médicos y medicinas. Bromeaba alardeando de su excelente salud. A finales de mayo de 1990, mostró síntomas de cansancio y agotamiento. El chequeo detectó un mal maligno, que en solos dos meses nos arrebataba a Antonio, siempre confiado en la misericordia del Padre y en el cariño de la Madre Auxiliadora.

Falleció en Sevilla, 21 de julio de 1990, a los 60 años de edad.