Fermín Alcalde García
Coadjutor (1946-2009)
Nacimiento: Ventosa de Pisuerga (Palencia), 4 de marzo de 1949
Profesión religiosa: Astudillo, 16 de agosto de 1967
Defunción: León, 13 de septiembre de 2009
Nació el día 4 de marzo de 1949 en Ventosa de Pisuerga (Palencia), un pequeño pueblo distante 6 kilómetros de Herrera de Pisuerga (Palencia), donde durante algunos años existió un colegio salesiano. Su familia era humilde, sencilla y de gran religiosidad. Su madre, ama de casa, falleció cuando Fermín tenía solo 2 años. El padre, Fermín, herrero de profesión y modesto agricultor, murió en 1986. Fermín era el menor de siete hermanos, uno de los cuales, José Antonio, fue también coadjutor salesiano y falleció por inhalación de gas en la casa de Medina del Campo (Valladolid) en el año 1968. Fermín, de carácter bastante reservado, pasó los años de infancia y adolescencia en el pueblo, cursando los estudios primarios y ayudando a la familia en la labranza.
Motivado por su hermano José Antonio, ingresó como aspirante en Medina del Campo en septiembre de 1963. Un año después pasó a Astudillo (Palencia) como ayudante de cocina. Fermín era reservado y de pocas palabras, pero obediente, trabajador, paciente y piadoso. De escasa preparación académica, fue, sin embargo, muy dado a la lectura especialmente de temas salesianos. Por ello, los superiores lo consideraron digno para comenzar el noviciado, que lo hizo en el mismo Astudillo y que culminó con la profesión religiosa el día 16 de agosto de 1967.
Empezó entonces a desempeñar su servicio de cocinero atendiendo a las casas de Cambados, del Centro Don Bosco de León en agosto de 1968 y de nuevo de Medina del Campo, donde permanecerá hasta 1977, haciendo buenas migas con los estudiantes pertenecientes entonces a las inspectorías de León y Madrid.
Es de notar que Fermín, durante los veranos, al no estar los estudiantes en el seminario, se ofrecía para colaborar en colonias y campamentos, bien en la cocina o en cualquier tipo de acompañamiento a los chavales.
Después de realizar su profesión perpetua el 31 de julio de 1975, vuelve de nuevo a León, donde permaneció hasta 1987, en que es destinado a Valladolid, en donde pasa sus últimos 20 años dedicado en cuerpo y alma a las distintas actividades que en la casa se llevan a cabo, particularmente en la recepción.
Los informes que para las diversas fases de su profesión se dieron de él coinciden en que era correcto, tímido, atento, de criterio recto, intelectualmente escaso, piadoso y cumplidor.
A principios de julio de 2009 se declararon en él algunos síntomas de enfermedad. Se le diagnosticó un cáncer de páncreas, que en dos meses lo llevó a la tumba. Fue enterrado en el panteón salesiano del cementerio de León.