Alcántara Puig, Felipe

Felipe Alcántara Puig

Sacerdote (1888-1960)

Nacimiento: Barcelona, 3 de febrero de 1888
Profesión religiosa: Sant Vicenç dels Horts, 8 de agosto de 1905
Ordenación sacerdotal: Gerona, 23 de septiembre de 1911
Defunción: Sarrià, 4 de septiembre de 1960

Nació el 3 de febrero de 1888, en Barcelona. Su padre era un profesor de música que, además de aficionado, la cultivaba en el seno de su familia. El niño Felipe no solo tenía extraordinarias cualidades para la música, sino que se vio favorecido por este ambiente familiar. En 1895, habiendo quedado huérfano, ingresó en el colegio salesiano de Sarrià, que fue para él como una prolongación de su hogar.

Allí tuvo como profesor de música al salesiano italiano don Juvenal Villani, que había sido discípulo aventajado del gran maestro Dogliani. Con 12 años, Felipe actuaba ya en todas las veladas del colegio recitando poemas o tocando el piano, y acompañaba con el armonio las vísperas en la iglesia.

Inició el noviciado en Sarrià, con don Antonio Balzario de padre maestro, músico virtuoso, y profesó en Sant Vicenç dels Horts el 8 de agosto de 1905.

Trabajó en Sarrià, la Esmeralda y Mataró, como profesor de latín, español y música; al mismo tiempo, iba haciendo los estudios de filosofía y teología, según costumbre de la época. Fue ordenado de sacerdote en Gerona el 23 de septiembre de 1911.

Trabajó como consejero y catequista en MadridCarabanchel Alto, Atocha y Talavera de la Reina. Inmediatamente empezó a componer misas, motetes, avemarías, himnos, barcarolas y jotas. Estuvo un tiempo en Italia con don Pagella (1914), quien le aconsejó que se dedicara especialmente a la música recreativa. En adelante se consagró a ella ininterrumpidamente, a pesar de las agobiantes ocupaciones y los cargos directivos que iría asumiendo. Su producción de zarzuelas fue fabulosa (50 zarzuelas publicadas, pero hay muchas más aún sin editar).

Fue nombrado director de Vigo-María Auxiliadora (1915-1921) y de Salamanca (1921-1924), donde dejó el grato recuerdo de su eximia personalidad, su espíritu salesiano y las huellas imborrables de sus actividades musicales.

Después de un año en Sarrià como maestro, fue nombrado inspector de escuelas y provincial salesiano de la inspectoría céltica (1933-1942). Durante la Guerra Civil, fue detenido con los novicios y filósofos de Mohernando, y estuvo preso en la cárcel de Las Ventas. Gracias a los buenos oficios de don José Lasaga, pudo salir y refugiarse en el consulado de Rumanía. Luego, con pasaporte en regla, pudo ejercer como profesor en el liceo francés de Valencia, llegar a Sant Vicenç de Montalt (Barcelona) y pasar a la zona nacional.

Al terminar la guerra, fue nombrado director de Sarrià, ecónomo y consejero inspectorial. Pero una enfermedad en la médula espinal fue royendo su robusta complexión. Soportó resignadamente muchos sufrimientos, edificando con su actitud a cuantos lo visitaban, hasta que falleció en Sarrià el 4 de septiembre de 1960, a los 72 años.

Aunque fue una persona básicamente autodidacta, tenía una cultura nada común, gran capacidad de trabajo y dotes innatas para la música, que fueron creciendo en técnica y perfección hasta alcanzar la madurez y brillantez de sus últimas operetas. Títulos de gran éxito fueron las zarzuelas Caperucita azul, Amad al pobre, Garbancito, La cuna del Mesías, Clavel rojo, Cadáveres ambulantes, Trino de plata

Publicó también muchas obras didácticas, religiosas y de temas salesianos: Laudemus Viros Gloriosos, Vida del beato Juan Bosco, Vida popular de san Francisco de Sales…

El nombre de don Felipe Alcántara quedará para siempre como el de un gran salesiano de inmensas cualidades humanas, que supo alegrar con sus melodías la vida de muchos colegios y seminarios de España y América en la primera mitad del siglo XX.

Siempre pulcro, vivía una pobreza franciscana, una obediencia escrupulosa, una castidad delicada, una piedad edificante y una caridad profunda, aunque aparentemente frío. Monseñor Olaechea lo definió como un «trabajador infatigable e inteligentísimo, un hijo amante de la Congregación y un santo salesiano».