Alonso Coll, Felipe

Felipe Alonso Coll

Coadjutor (1896-1985)

Nacimiento: Madrid, 26 de mayo de 1896
Profesión religiosa: Carabanchel Alto, 26 de julio de 1916
Defunción: Santander, 30 de marzo de 1985

Nació en el madrileño barrio de Lavapiés e ingresó por primera vez en el colegio salesiano de Málaga. Hizo los estudios de humanidades como aspirante en el colegio de Madrid-Carabanchel Alto desde 1911 a 1915. Allí mismo hizo el noviciado y la primera profesión religiosa el 26 de julio de 1916.

Su primer campo de misión se desarrolló en Barcelona-Sarrià, adonde fue destinado después de hacer el noviciado. Al año siguiente regresó al taller de sastrería de Madrid-Carabanchel Alto, a continuación, a El Campello y de nuevo a Sarrià.

De 1925 a 1926 fue enviado a Camagüey (Cuba), pasando también por Santiago de Cuba. Regresó con destino a Santander y después a Mohernando, Astudillo y La Coruña. En 1942 vuelve de nuevo a Santander, donde permanecerá más de 50 años y donde pasaron por sus clases varias generaciones de alumnos.

De sus 88 años de vida, 66 los dedicó a la educación. En total, pasaron por sus clases más de 2.000 alumnos.

Don Felipe fue un hombre imbuido del espíritu alegre y jovial de Don Bosco. Nervioso, muy vivo, locuaz y bromista. Hizo milagros de paciencia con los alumnos más pequeños y no menor taumaturgia en las veladas teatrales.

Se puede afirmar de él que fue uno de los coadjutores beneméritos de la Congregación, trabajador, cumplidor exacto de las prácticas de piedad y de todas sus obligaciones.

De él hablan con gratísimo recuerdo muchos antiguos alumnos y lo recuerdan despachando, junto al patio, en el llamado ventanuco, cuadernos y demás material escolar, además de diversas chucherías, alegrándoles con sus intervenciones en las obras teatrales que con tanta frecuencia se representaban y, por encima de todo, proporcionándoles cultura y educación, con admirable paciencia. Durante muchos años, don Felipe fue una institución en el colegio de María Auxiliadora de Santander.

Como colofón a una vida entregada y dedicada al trabajo con los jóvenes, el día 17 de octubre de 1982 le fue concedida e impuesta la Medalla al Mérito en el Trabajo en su categoría de Plata. Fue un premio de reconocimiento a una vida entregada que, sin ninguna duda, habrá sido superado por la corona de gloria que Dios le habrá concedido.