Francisco Álvarez Álvarez
Sacerdote (1931-2015)
Nacimiento: Carucedo (León), 6 de febrero de 1931
Profesión religiosa: Mohernando, 7 de octubre de 1950
Ordenación sacerdotal: Melchet Court (Inglaterra), 5 de julio de 1959
Defunción: Cambados (Pontevedra), 11 de marzo de 2015
Nació don Francisco Álvarez en Carucedo, en el Bierzo leonés. Sus padres, Primitivo y María, tuvieron ocho hijos, todos varones, de los que Francisco era el penúltimo.
El paso por Carucedo de don Tomás Alonso fue la ocasión para que Francisco empezara el aspirantado salesiano en Astudillo, que terminó en Arévalo. Profesó en Mohernando en 1950 y allí cursó los estudios de filosofía. El trienio lo hizo en Zamora y teología en Melchet Court (Inglaterra), donde fue ordenado el 5 de julio de 1959. Le siguieron numerosos destinos (Cambados, Allariz, Oviedo, La Coruña, Vigo, La Robla y Cambados) y varios cargos (asistente, catequista, confesor, administrador…). Durante toda su vida docente fue profesor de inglés, por lo que sus alumnos le llamaban el «english» o el «teacher» cariñosamente.
Cambados fue su última residencia y, también, la más larga. En los casi 18 años de permanencia, se vio aquejado de diabetes, dolencias cardiovasculares y un ictus, que mermó su actividad apostólica. No fue, no obstante, obstáculo para activar con gran celo la devoción a Don Bosco y a María Auxiliadora a través de las capillas domiciliarias, las fiestas salesianas y las celebraciones de los 24 de cada mes. Llevó a cabo una iniciativa que él llamó de los apadrinamientos, consistente en mandar dinero a niños y jóvenes del tercer mundo para pagar estudios, vestido, calzado y otras necesidades. Tomaba muy en serio la visita a los enfermos, sabiendo el bien que con ella se les hacía, preocupándose, incluso, de personas que padecían prisión.
Los superiores de Melchet Court, donde Francisco estudió teología, dijeron de él: «Es jovial y persona de confianza. Será un buen salesiano». No se equivocaron. Y un exalumno suyo, hoy sacerdote diocesano, dijo también: «Don Paco fue una de las personas que aportaron a mi vida valores importantes siguiendo las huellas de san Juan Bosco y el camino de nuestra madre María Auxiliadora. Fue un regalo de Dios para todos los que le encontramos en el camino de nuestra vida».
Falleció en Cambados el 11 de marzo de 2015, a los 83 años de edad.