Antonio Rodríguez Giménez
Sacerdote (1927-2015)
Nacimiento: Ronda (Málaga), 1 de noviembre de 1927
Profesión religiosa: San José del Valle, 16 de agosto de 1946
Ordenación sacerdotal: Madrid, 26 de junio de 1955
Defunción: Sevilla, 7 de marzo de 2015
Nació el 1 de noviembre de 1927 en Ronda (Málaga). Tuvo 11 hermanos, su padre, Julio, era comerciante, y su madre, Antonia, ama de casa.
Fue alumno del colegio salesiano de Santa Teresa. En 1941 ingresa en el aspirantado salesiano de Montilla. En el curso 1945-1946 realiza su noviciado en San José del Valle y profesa el 16 de agosto de 1946. Estudia el bienio filosófico en el estudiantado filosófico de Utrera.
Al terminar los estudios hizo el trienio práctico en el colegio de la Trinidad en Sevilla (1948-1951). Prosiguió su formación con los estudios teológicos en Carabanchel Alto (1951-1955) y recibió la ordenación sacerdotal el 26 de junio de 1955, de manos de monseñor Ricote Alonso.
Antonio desempeñó su ministerio sacerdotal a lo largo de 59 años y tuvo 15 destinos: Algeciras (1955-1962), como encargado de EGB; Cádiz (1962-1965), como encargado de EGB y BUP; Écija (1965-1967), como director y encargado de la triste misión de retirar la comunidad salesiana; el colegio de Torres Silva de Jerez (1967-1973), como director; Rota (1973-1977), como director; en la universidad católica «Madre y Maestra» de la República Dominicana (1977-1979), en la que obtuvo la licenciatura en filosofía; Utrera (1979-1981), como administrador; Alcalá de Guadaíra (1981-1987), como director; en la casa inspectorial (1987-1989), como ecónomo; en Jerez (1989-2000), desde donde anima la casa salesiana de Torres Silva; como administrador en el colegio mayor en Sevilla (2005-2006), Sevilla-Trinidad (2006-2012); nuevamente en el colegio mayor (2012-2014) y Sevilla-Trinidad (2014-2015) hasta que fue empeorando su salud y fue acogido en la casa de Pedro Ricaldone.
Padecía una anemia crónica, por lo que visitaba con frecuencia al médico y realizaba continuos análisis. Se le acentuó el problema con una insuficiencia renal. Asistido hasta sus últimos momentos, falleció en la Cruz Roja de Sevilla el 7 de marzo de 2015, a los 87 años de edad.
Fue un sacerdote ejemplar y piadoso, sencillo, trabajador y siempre disponible. Era de temperamento alegre, con un característico humor de chascarrillos. Estuvo preocupado por su formación permanente para poder ofrecer un mejor servicio a los jóvenes. Siempre quiso ser un buen instrumento de Dios al servicio de los jóvenes y de la Familia Salesiana.