Ávila Díaz, Valentín

Valentín Ávila Díaz

Sacerdote (1933-2020)

Nacimiento: Flores de Ávila (Ávila), 14 de febrero de 1933
Profesión religiosa: Mohernando, 16 de agosto de 1951
Ordenación sacerdotal: Madrid, 24 de junio de 1960
Defunción: Arévalo, 31 de enero de 2020

Valentín nació en el pueblo Flores de Ávila, un municipio que forma parte de la comarca de la Moraña, que hoy tiene como capital a Arévalo, donde existía un gran aspirantado salesiano, en el que Valentín hizo sus estudios de humanidades previos al noviciado. Sus padres fueron Daniel Ávila y Felisa Díaz. Tenía procedencia salmantina y por eso Valentín se consideró siempre salmantino y tuvo como pueblo a Paradinas de San Juan, distante unos 40 kilómetros de Salamanca.

Terminados sus estudios en Arévalo, marchó al noviciado en el año santo de la Redención 1950. El 1 de noviembre de ese año fue proclamado el dogma de la Asunción de María al cielo y en ese día le fue impuesta la sotana. El año 1951 fue declarado año santo mariano y el 16 de agosto Valentín hizo su profesión religiosa.

Al terminar el noviciado los nuevos profesos fueron enviados a hacer los estudios de filosofía al colegido de San Fernando de Madrid, donde cursaron su primer año. Pero al poco de comenzar allí su segundo año fueron trasladados al nuevo colegio de Guadalajara. El plan era de hacer tres años, sin embargo, la necesidad de personal hizo que se redujeran a dos, por eso al final del segundo, Valentín con todos sus compañeros fue a Carabanchel para durante los meses de verano completar los dos tratados de filosofía que les quedaban por hacer.

Hechos los tres años de tirocinio práctico, pasó a Carabanchel Alto (Madrid) para cursar los estudios de teología. Fue ordenado sacerdote el 24 de junio de 1960. Su ministerio sacerdotal lo realizó en varias casas de la inspectoría, siendo las diversas casas de Madrid y la de María Auxiliadora de Salamanca las que más se beneficiaron de su trabajo sacerdotal, con una breve estancia en Puertollano (1967-1968) y otra algo más larga en Guadalajara (1980-1985). Estuvo algún tiempo en Oxford estudiando inglés para obtener el título de licenciado en Filología inglesa.

Sometido a varias intervenciones quirúrgicas tuvo finalmente que ser ingresado en la residencia Don Felipe Rinaldi de Arévalo, donde pasó los últimos años de su vida y donde murió el 31 de enero de 2020.

Valentín, como subrayaba el Vicario inspectorial en la homilía de su funeral, vivió su fe con intensidad y energía; tenía su carácter recio y opiniones y convicciones personales, por lo que no le importaba discutir con quien fuera y de lo que fuera, abierto siempre al diálogo, y a compartir sus puntos de vista, y. en cualquier caso, a trabajar y colaborar con quien fuera preciso, aunque no estuviera de acuerdo con él. Sobre todo, trabajaba con sus jóvenes en las clases, preparaba sus intervenciones en la eucaristía y era fiel a sus obligaciones comunitarias. Nunca ostentó cargos de dirección, fue un salesiano de a pie, de escuela y de patio, como la gran mayoría de los salesianos que han dado su vida por mantener vivo el espíritu de Don Bosco y llevar adelante la historia de la Congregación.