Josep Colomer i Planas
Sacerdote (1934-1997)
Nacimiento: Arenys de Munt (Barcelona), 13 de enero de 1934
Profesión religiosa: L’Arboç del Penedès, 16 de agosto de 1952
Ordenación sacerdotal: Salamanca, 14 de abril de 1963
Defunción: Barcelona, 14 de junio de 1997
Nació en Arenys de Munt (Barcelona) el 13 de enero de 1934.
Hizo un año de aspirantado en Sant Vicenç dels Horts y seguidamente el noviciado en L’Arboç del Penedès, siendo padre maestro don José Félix Pintado, futuro obispo de Méndez y Gualaquiza (Ecuador), y donde profesó el 16 agosto de 1952. Volvió después a Sant Vicenç dels Horts para los estudios filosóficos y de magisterio. Tras un año de trienal en el colegio de Horta, marchó a Turín-Rebaudengo para la licencia de Filosofía, tras lo cual completó su trienio de prácticas en Mataró (1958-1959). Estudió teología en la universidad pontificia de Salamanca y se ordenó sacerdote en Salamanca el 14 de abril de 1963.
La gran parte de sus años de ministerio sacerdotal la dedicará a la formación de los hermanos: en Sant Vicenç dels Horts y Sentmenat como catequista y profesor de filosofía (1963-1965) y en Martí-Codolar (1965-1971) como profesor de teología. Es destinado, sin dejar de dar clase en Martí-Codolar, primero a la casa de Rocafort (1971-1974) y después a la parroquia del barrio marginal de la Verneda (1974-1981), donde fue un animador eficaz, implicado en los problemas del barrio. Marcha a Roma para seguir los cursos de doctorado con la tesis La Alegría en Don Bosco.
Fue nombrado director del postnoviciado de Sant Jordi-Horta (1981-1988), al tiempo que seguía dando clases en Martí-Codolar. Realiza viajes pastorales a varios países de Hispanoamérica en 1984 y en 1988 para predicar ejercicios espirituales bajo el lema «Don Bosco en el misterio de Cristo». De 1988 a 1994 fue director del teologado de Martí-Codolar, pasando después a la casa inspectorial (1994-1997) como secretario inspectorial, delegado de los cooperadores y antiguos alumnos salesianos, tiempo que dedica también a predicar ejercicios espirituales en varias inspectorías de España.
Fue elegido delegado inspectorial para el XXI CG y miembro de la comisión preparatoria del XXII CG, en el que también participó como delegado. Trabajó en Roma en la preparación del congreso mundial de los salesianos cooperadores y de la confección de su Reglamento de Vida Apostólica.
Murió en Barcelona el 14 de junio de 1997, a los 63 años.
Fue una persona con gran capacidad de trabajo, de una admirable profundidad espiritual, hombre de fe y de gran formación teológica, escritor y predicador de la Palabra de Dios.