Tomás Bordas Flaquer
Sacerdote (1889-1968)
Nacimiento: Barcelona, 26 de diciembre de 1889
Profesión religiosa: Sarrià, 8 de diciembre de 1908
Ordenación sacerdotal: Foglizzo (Italia), 10 de agosto de 1917
Defunción: Turín, 2 de diciembre de 1968
Nació el 26 de diciembre de 1889, en Barcelona; sus padres, Jerónimo y Emilia, formaron un hogar honrado y muy cristiano, pues cuatro de sus hijos se consagraron a Dios: Tomás y José María, como salesianos, y dos hijas como Siervas de Jesús. Su sobrino Javier, joven salesiano de grandes esperanzas para la Congregación, será el protomártir de la Barcelona salesiana en la Guerra Civil.
El 15 de agosto de 1898 Tomás ingresó como alumno en nuestro colegio de Sarrià, y, terminados los estudios de bachillerato, inició el noviciado, que culminó allí mismo con la profesión religiosa, el 8 de diciembre de 1908. Luego estudió filosofía (1908-1910) en El Campello y realizó el tirocinio práctico en Mataró (1910-1913) con don José Calasanz.
Dotado de una notable inteligencia y virtudes, fue enviado a Foglizzo (1913-1917) para cursar los estudios de teología, doctorándose en la Metropolitana de Turín. Fue ordenado sacerdote en Foglizzo (Italia) el 10 de agosto de 1917.
Volvió a España y trabajó en Atocha (1917-1922) y en El Campello (1922-1925) como profesor de teología y confesor. Después marchó a Salamanca (1925-1926) como director; pero Don Rinaldi pensó en él y lo llamó a Turín para dirigir el Boletín Salesiano español, modernizar el departamento de prensa capitular, la secretaría general y el archivo central. Después de la Guerra Civil colaboró en el proyecto de la SEI de Madrid.
Durante la Segunda Guerra Mundial su resistencia física se doblegó bajo el cúmulo de esfuerzos que hubo de realizar en el traslado de materiales y documentos dentro y fuera de Turín. Y, tras haber celebrado en España sus 50 años de sacerdote con su familia, sus amigos y hermanos salesianos, murió en Turín el 2 de diciembre de 1968.
Sacerdote al estilo de Don Bosco, experimentaba gran consuelo ejerciendo el ministerio de la confesión durante horas en el santuario de María Auxiliadora; era muy apreciado por los fieles, los religiosos y los jóvenes.
Vivió la mayor parte de su vida salesiana a las órdenes directas del Rector Mayor, desempeñando sus diversas incumbencias con gran diligencia y criterio práctico, consiguiendo una mejor eficiencia en todos los sectores de la Dirección General.
Se puede afirmar que fue el creador del archivo general salesiano de Turín, apreciado por todos los estudiosos, periodistas e investigadores.