Bosque Piñeiro, Domingo del

Domingo del Bosque Piñeiro

Sacerdote (1924-1977)

Nacimiento: Béjar (Salamanca), 12 de mayo de 1924
Profesión religiosa: Mohernando, 6 de septiembre de 1942
Ordenación sacerdotal: Madrid, 24 de junio de 1951
Defunción: Madrid, 6 de octubre de 1977

Nació en Béjar (Salamanca) el 12 de mayo de 1924 en el seno de una familia de profundo sentido cristiano que entregó a Don Bosco a sus hijos Domingo, Vicente y José Manuel.

Las primeras letras las aprendió, como sus hermanos, en el colegio salesiano de aquella localidad. Tenía 12 años cuando ingresó en el aspirantado de Astudillo, lo continuó en Carabanchel Alto y marchó después al noviciado de Mohernando, donde emitió la profesión religiosa el día 6 de septiembre de 1942.

Los años que pasó en Mohernando, como novicio y estudiante de filosofía, y en Orense y Santander, como trienal, fraguaron su personalidad. Las calificaciones obtenidas acreditan su buena disposición para el estudio, sobre todo en ciencias y matemáticas, que habían de ser su fuerte como profesor.

A pesar de las limitaciones de su vista, el rendimiento en los estudios era más que aceptable. Fue ordenado de sacerdote en Madrid el 24 de junio de 1951. Ejerció su sacerdocio en los colegios de Barakaldo y Guadalajara, pero, sobre todo, en los de Salamanca-María Auxiliadora y Madrid-Paseo de Extremadura. Este último fue la palestra principal de sus actividades. Era un sitio muy a propósito para sus gustos y preparación. Allí pasó Domingo, en distintas etapas, 21 años de vida salesiana, el cogollo de su actividad profesional y sacerdotal.

Los alumnos, siempre de los cursos superiores, le proporcionaban un campo ideal para moverse a gusto como enseñante, pastoralista y predicador de ejercicios espirituales. Impartía con rigor sus clases de física y matemáticas y desempeñaba el cargo de tutor de COU de forma competente. Fue consiliario de antiguos alumnos, encargado del Centro Don Bosco (sede animadora de múltiples actividades juveniles), consiliario de la asociación de padres y redactor de la hojita colegial Alegres, exponente de la pujante vida de aquel gran complejo escolar.