Buj Temprado, Enrique

Enrique Buj Temprado

Sacerdote (1887-1946)

Nacimiento: Castellfort (Castellón), 15 de noviembre de 1887
Profesión religiosa: Sarrià 1908
Ordenación sacerdotal: Santa María del Collell (Gerona),5 de julio de 1917
Defunción: Santiago de Chile, 1 de junio de 1946

Nació en Castellfort (Castellón-España) el 15 de noviembre de 1887. A los 16 años entró en la casa de Sarrià, formando parte del grupo de los «hijos de María». Profesó en 1908. Fue ordenado sacerdote el 5 de julio de 1917 en el santuario de Collell. Los primeros años de ministerio sacerdotal los pasó en Madrid-Atocha, como catequista y consejero. En 1921 fue nombrado director de colegio de Alicante. Sucesivamente fue durante dos años profesor de teología en Mataró y en 1929 director de la casa de aspirantes del Tibidabo. De aquí pasó a Chile, donde le tocó realizar durante 1 años un trabajo abnegado y casi heroico. Primero fue catequista, prefecto y confesor en Santiago. En 1936 fue nombrado director del Patronato Santa Ana de Talca, que pasaba por una situación crítica, desde el terremoto que en 1928 había destruido casi completamente la ciudad. Le tocó hacer esfuerzos y sacrificios ingentes para levantar el colegio y dar nueva vida a la actividad pastoral. Un nuevo terremoto en 1939 volvió a echar por tierra gran parte de lo construido. La inspectoría, empeñada entonces en la construcción de colegio de Asunción, no tenía recursos para reconstruir el Patronato de Santa Ana de Talca. Había que cerrar las escuelas y dejar solo el oratorio festivo. El padre Buj volvió a poner todo su empeño en buscar fondos para poder abrir las clases. Lo logró, pero quedó muy extenuado, pues nunca había gozado de buena salud. En 1944 fue destinado a la casa de Santiago de Chile, para que ayudara a buscar fondos para la construcción del Santuario de San Juan Bosco. Con este fin marchó a Argentina, donde predicó triduos, novenas, ejercicios espirituales y confesó en numerosas iglesias y lugares. Volvió a Santiago de Chile y se ocupó delo boletín de propaganda del templo. Cayó enfermo y desde el 21 de mayo de 1946 tuvo que guardar cama hasta el día de su muerte el 1 de junio. El cardenal Raul Silva, que escribe su carta mortuoria termina diciendo «La Congregación ha perdido en el hermano Enrique Buj un trabajador infatigable y un apasionado pastor de almas».