Andrés Caamaño Brañas
Sacerdote (1888-1956)
Nacimiento: Aranga (La Coruña), 25 de marzo de 1888
Profesión religiosa: Carabanchel Alto, 25 de julio de 1912
Ordenación sacerdotal: El Campello, 11 de mayo de 1921
Defunción: Vigo, 25 de diciembre de 1956
Don Andrés Caamaño, hijo de un caminero de Aranga (La Coruña), nació el 25 de marzo de 1888, el mismo año de la muerte de San Juan Bosco.
Con 19 años comenzó su aspirantado en el colegio de El Campello (1907-1911). Fue enviado a Carabanchel Alto para hacer el noviciado, donde profesó el día 25 de julio de 1912. Vuelve a El Campello para realizar los estudios de filosofía y de teología. Antes, cumplió con la prueba pedagógica del trienio práctico entregándose con generosidad a la formación de los aspirantes salesianos.
Fue ordenado sacerdote por el obispo de Orihuela (Alicante), el 11 de mayo de 1921. Hasta el año 1923, prodigó sus primicias sacerdotales en la misma casa de El Campello, impartiendo clase y doctrina a los niños de las clases externas. De 1923 a 1927, lo encontramos como consejero escolástico y después como catequista en el colegio San Juan Bosco de La Coruña.
Poco a poco, le van llegando encomiendas de mayor responsabilidad. Así, en el trienio siguiente, 1927-1930, los superiores lo encargaron de la dirección del colegio y de la parroquia del Sagrado Corazón, en el barrio de pescadores del Arenal, de Vigo. Dejó muy gratos recuerdos en todos los habitantes del barrio del Arenal y en otros contiguos pertenecientes al ámbito parroquial.
De aquí, pasó a dirigir el colegio de Orense, en 1931-1934, los años difíciles de la Segunda República. Tiene que actuar con mucha prudencia ante la Ley de Confesiones y Asociaciones Religiosas y la aprobación, durante el bienio 1931-1933, de la Constitución, que pretendía amordazar a los religiosos, vetándoles, entre otras cosas, ejercer la enseñanza. Estos años tan conflictivos exigieron a don Andrés esfuerzo y tensión constantes para salvaguardar los intereses cristianos, doctrinales y pedagógicos del colegio, de la Iglesia y de la Congregación.
Cumplida esta misión tan delicada y difícil, es destinado al colegio de Barakaldo-Bilbao, como confesor y director del floreciente oratorio festivo.
De 1938 a 1947, se encuentra entre el colegio de María Auxiliadora del Alta de Santander y el Colegio Don Bosco de La Coruña. Los cuatro años siguientes lo encontramos en el seminario de Castrelo-Cambados, con el cargo de confesor. Este fue también su último servicio prestado en el Colegio-Hogar San Roque de Vigo, donde falleció el día 25 de diciembre, fiesta de la Navidad, del año 1956, a los 68 años de edad.
Don Andrés fue muy humano, muy buen religioso y muy apostólico. Alguien dijo de él: «Era un hombre con temperamento fuerte, pero con alma angelical». Los niños, aquellos niños aislados de los primeros años del colegio-hogar, entre los que se encontraba constantemente, lo querían como a un verdadero amigo y padre espiritual de sus almas.