Sánchez Pascual, Manuel

Manuel Sánchez Pascual

Sacerdote (1897-1956)

Nacimiento: Barceo (Salamanca), 6 de junio de 1897
Profesión religiosa: San José del Valle, 21 de septiembre de 1916
Ordenación sacerdotal: Sevilla, 19 de septiembre de 1925
Defunción: Utrera (Sevilla), 16 de diciembre de 1956

Nació en el pueblecito salmantino de Barceo.

Don Julián Sánchez, durante una de sus giras por tierras de Castilla, descubre en Manuel actitudes para la vida religiosa, por lo que en octubre de 1910 lo encamina al aspirantado de Écija. El 7 de agosto de 1914 entraba en el noviciado de San José del Valle, donde emitió los votos temporales el 21 de septiembre de 1916.

Tras estudiar allí mismo filosofía, hace el trienio práctico en Córdoba y en Cádiz, mientras cumple el servicio militar.

Después en Utrera simultanea la enseñanza con los estudios de teología, que corona con la ordenación sacerdotal en Sevilla el 19 de septiembre de 1925. Tres años permanece en Utrera para pasar a continuación, como catequista o consejero, por las casas Sagrado Corazón de Ronda, Alcalá de Guadaíra y Córdoba.

Desde Utrera cursa estudios universitarios en Sevilla. En 1935 retorna a Alcalá. Aquí, en los primeros días de la Guerra Civil española (18-20 de julio), fue encarcelado con otros salesianos, sacerdotes y seglares, sufriendo no poco. En 1938 lo vemos de nuevo como prefecto y párroco en la casa de Ronda, donde tuvo que comenzar improvisándolo todo, pues la parroquia de Santa María había sido quemada y saqueada.

En 1940 es destinado a la casa de Utrera, donde permanecerá hasta su muerte. Durante 16 años el colegio tendrá en Manuel al administrador laborioso y eficiente.

Fue un religioso humilde y austero, de bondad proverbial entre los hermanos. Su palabra bondadosa y sencilla, su sonrisa sincera atraía a todos. Su adhesión a la Congregación fue plena y desinteresada. Amaba apasionadamente a María Auxiliadora, a Don Bosco y a don Rinaldi, cuya reliquia tenía en la cabecera.

Y cumpliendo con su trabajo le sorprendió la muerte de improviso. El 16 de diciembre, el colegio celebraba en la plaza de toros de Utrera un pequeño festival taurino promovido por los antiguos alumnos en beneficio de los pobres de la ciudad. Iniciado el programa, Manuel pidió al director que lo acompañara al colegio y apenas dio unos pasos, se sintió mal, cayendo entre sus brazos. Acudieron urgentemente dos doctores que lo único que pudieron hacer fue certificar su fallecimiento. Un infarto cardiaco había truncado su vida a los 59 años.