Cano Velasco, Anastasio

Anastasio Cano Velasco

Coadjutor (1877-1964)

Nacimiento: Canalejas (León), 5 de diciembre de 1877
Profesión religiosa: Santa Julia (México), 24 de febrero de 1913
Defunción: La Habana-Compostela (Cuba), 11 de mayo de 1964

Anastasio nació en Canalejas (León-España) el 5 de diciembre de 1877. Sus padres Norberto y Petra eran agricultores y Anastasio ejerció de joven esa misma profesión. No se sabe cuándo dejó España y llegó a México. En 1907 entró al Colegio de Santa Julia, en la ciudad de México, como aspirante, pero en 1908 pasó a Puebla para terminar allí la preparación del noviciado. Hizo la profesión el 24 de febrero de 1913 y siguió como salesiano en Puebla.

En septiembre de 1914 los revolucionarios tomaron parte del Colegio Salesiano para hacer de él un cuartel, ocupando los mejores salones para poner allí los caballos de los oficiales. El P. inspector ordenó que los salesianos de Puebla pasaran a la ciudad de México. En Puebla se quedaron tres salesianos, entre ellos Anastasio, con pocos alumnos y lograron que los revolucionarios ocuparan solo una parte para su «cuartel», dejando lo demás libre. En 1927, después de haber estado casi 20 años en la casa de Puebla, fue destinado por a la casa de Santa Julia, donde permanecerá hasta 1930 como factótum. En 1931 el señor Cano fue enviado al colegio salesiano de Morelia, que tenía escuela agrícola, talleres (de sastrería, zapatería y carpintería), y estudiantes internos y externos. En 1934 comenzaron a ser clausurados los colegios católicos. A comienzos de 1936 fueron expropiados los de México, Puebla y Morelia.

Muchos salesianos de México pasaron a Cuba y a otros países; esta fue la suerte que le tocó al señor Cano, que marchó al asilo San Cayetano de Cuba. En 1939 fue enviado a la casa de Camagüey, colegio para internos y externos, con escuelas profesionales y oratorio festivo. Allí le tocó vivir la revolución cubana; era el año 1958 y él tenía ya 80 años; aunque fuerte, comenzaba a declinar. En 1961 y 1962, el gobierno comunista de Castro expropió los colegios, hospitales y demás obras asistenciales de la Iglesia Cubana. Solo le dejó los templos. Muchos salesianos pasaron a la República Dominicana. El señor Cano, a sus 84 años pasó a la iglesia de María Auxiliadora, cercana al Colegio que había sido expropiado. La iglesia atendía un oratorio diario, un centro de acción social, centro de distribución del Boletín Salesiano, un centro catequístico, una librería religiosa, un centro de Acción Católica, la Archicofradía de María Auxiliadora, reparto de alimentos y un dispensario médico y dental.

Allí transcurrió los dos últimos años de su vida, ayudando en lo que le permitían sus fuerzas y su salud. Murió el 11 de mayo de 1964 en La Habana-Compostela, a los 86 años de edad y 51 años de profesión.