Luis Díez del Pozo
Sacerdote (1930-2002)
Nacimiento: Madrid, 11 de julio de 1929
Profesión religiosa: Mohernando, 16 de agosto de 1947
Ordenación sacerdotal: Carabanchel Alto, 24 de junio de 1956
Defunción: Cochabamba (Colombia), 27 de diciembre de 2002
Luis era hermano menor de Antonio Díez. Nació en Madrid el 11 de julio de 1929. Era hijo de Guardia Civil, de familia muy tradicional y católica. Su padre fue asesinado en la Guerra Civil española.
Hizo bien los estudios primarios y siguió los pasos de su hermano Antonio, aunque era de un carácter totalmente diferente: mucho más jovial, menos rígido, muy deportista y alegre. Hizo el noviciado en Mohernando y profesó el 16 de agosto de 1947. Los estudios de filosofía los cursó en Mohernando y al terminarlos fue enviado a hacer el trienio al colegio salesiano de María Auxiliadora de Salamanca. Estudió teología en Carabanchel Alto, donde fue ordenado sacerdote en 1956.
Ejerció su ministerio sacerdotal en los colegios de Puertollano. Domingo Savio y Estrecho de Madrid y colegio de María Auxiliadora de Salamanca. Ocupó los cargos de consejero, catequista y prefecto, siempre con gran disponibilidad y entrega.
Su carácter abierto, sus buenas cualidades deportivas (era un magnífico futbolista) y su amabilidad le facilitaban el trato con toda clase de personas y le ayudaba a granjearse el respeto y el cariño de sus alumnos. También en comunidad era un creador de buen ambiente.
En 1989 fue llamado por su hermano, que estaba desarrollando en Bolivia una labor extraordinaria como sacerdote, educador y promotor de obras sociales hacia los más pobres, y tenía necesidad de personal que lo ayudara a continuar esa intensa labor.
Marchó a Cochabamba, donde pasó el resto de su vida. Al lado de su hermano, colaboró con tesón y entusiasmo a llevar adelante las numerosas iniciativas que a los dos les inspiraba el celo por la salvación y educación de aquella buena gente. Su buen hacer en la escuela, en las parroquias, en las plataformas sociales y en la actividad extraescolar fue muy apreciada y reconocida por todos. Su simpatía y buen trato con los más pobres le granjeó la estima y el cariño de todos ellos.
Falleció en Cochabamba (Colombia) el 27 de diciembre de 2002, a los 73 años.
Cuando murió, su funeral constituyó una demostración masiva de adhesión y admiración hacia su persona y su obra. Su tumba sigue siendo visitada con respeto y fervor por muchas personas agradecidas que no lo olvidan.