Fernández Bravo, Antonio

Antonio Fernández Bravo

Coadjutor (1921-1945)

Nacimiento: Reinosa (Santander), 29 de septiembre de 1921
Profesión religiosa: Mohernando, 4 de octubre de 1940
Defunción: Santander, 17 de enero de 1945

Sus padres fueron Eduardo Fernández y Bonifacia Bravo, que formaban una familia de profunda religiosidad, tanto que ofrecieron generosamente a tres de sus cuatro hijos al servicio del Señor: dos como coadjutores salesianos y una hija como religiosa dominica en el convento de clausura de Lerma (Burgos).

El párroco de su pueblo le orientó hacia la vocación salesiana. El 14 de abril de 1934 comenzó el aspirantado en Astudillo, que interrumpió debido a su débil salud y al estallido de la Guerra Civil.

Después de la contienda, realizó el noviciado en Mohernando y profesó el 4 de octubre de 1940. Tras estar dos años ayudando en las faenas del campo, es destinado a Santander como encargado de la huerta. Aparte de su oficio, se prestaba gustoso a ayudar en la asistencia a los aspirantes de Villa Abarca, un chalé adjunto al colegio que durante algunos años funcionó como seminario para un grupo de aspirantes de primer curso. Era muy estimado por todos, pues veían en él al religioso bueno, sencillo y humilde, exacto, cumplidor de las reglas y fervoroso en las prácticas de piedad. El Señor le reservó al final el apostolado del sufrimiento. Una penosa tuberculosis minaba sus dos riñones, haciéndole recorrer, durante más de un año, el doloroso camino de un calvario ininterrumpido.

Sobrellevó su enfermedad intentando no dejar de estar en contacto con los muchachos en el patio y las veladas de teatro y con la comunidad en las prácticas de piedad. Y ofreciendo a Dios su dolor, como él mismo le expresaba al director «por sus intenciones y por las del señor inspector, por la buena marcha del colegio y de la inspectoría». En dos ocasiones marchó a Reinosa, su pueblo, para ver si se reponía, pero regresaba presto diciendo que quería morir en la casa de Don Bosco. Sus últimas palabras fueron: «Pido con mucha insistencia a la Virgen que me lleve al Paraíso». Murió el 17 de enero de 1945, a los 23 años de edad.