Victoriano Fernández Reinoso
Clérigo (1913-1936)
Nacimiento: Campos de Olás (Orense), 26 de enero de 1913
Profesión religiosa: Mohernando, 11 de julio de 1933
Defunción: Madrid, 23 de julio de 1936
Beatificación: Roma, por el papa Benedicto XVI, el 28 de octubre de 2007
Nació Victoriano en el pequeño pueblo de Campos de Olás, del Ayuntamiento de La Merca, provincia y diócesis de Orense. Era el segundo hijo de una familia cristiana, compuesta por sus padres, Lino y Julia, y sus hermanos: Amelia, Dolores y Faustino (coadjutor salesiano). En sus primeros años alternó la asistencia a la escuela con la ayuda a sus padres en las labores del campo.
En 1926 entró en contacto con los salesianos de Allariz, pueblo cercano al suyo, y de allí pasó al aspirantado del colegio de San Miguel Arcángel en el Paseo de Extremadura en Madrid. Hizo el noviciado en Mohernando y allí profesó el 11 de julio de 1933.
Fue enviado a Roma para estudiar filosofía y allí tuvo la suerte de asistir a la canonización de Don Bosco, hecho que le marcó profundamente. Fue un salesiano humilde y obediente, siempre dispuesto a ayudar y servir a los demás. En 1935 fue destinado como maestro y asistente al colegio de Atocha, allí le sorprendió la Guerra Civil.
En el caos que se produjo tras el primer intento de asalto al colegio el día 19 de julio, don Victoriano y el coadjutor don Emilio Arce lograron evadirse. Se ignora dónde se refugió don Victoriano en esos primeros momentos. El día 22 de julio, por el contrario, sí se sabe que se instaló en la pensión La Giralda, en la calle Esparteros, número 6, donde también se había refugiado don Emilio Arce. Los dos decidieron ir al colegio el 23 de julio. Cuando, en compañía de un antiguo alumno, subían por la calle Argumosa, fueron reconocidos como religiosos salesianos y unos milicianos que rondaban por allí los detuvieron y condujeron al comité socialista de la calle Valencia.
Poco tiempo después, don Emilio y el antiguo alumno mencionado que acompañaba a los dos salesianos en el momento de la detención, fueron puestos en libertad. No se ha podido averiguar, sin embargo, nada de lo sucedido a don Victoriano, ni el lugar donde fue asesinado.