José Gangoso López
Sacerdote (1938-2023)
Nacimiento: Prado de Campos (Zamora), 20 de mayo de 1938
Profesión religiosa: Mohernando, 16 de agosto de 1955
Ordenación sacerdotal: Salamanca, 28 de febrero de 1965
Defunción: Arévalo, 2 de junio de 2023
En la mañana del 2 de junio de 2023 el Señor ha llevado junto a Él a nuestro hermano José Gangoso López.
Pepe Gangoso, como así lo conocíamos familiarmente, nació en la población zamorana de Prado de Campos el 20 de mayo de 1938 y fue bautizado en la parroquia de Santa Marina de Prado el 2 de junio del mismo año. Su padre, José, trabajaba en la prisión provincial. Posteriormente, la familia se trasladará a Madrid, donde Pepe conocerá a los salesianos de la casa de Estrecho. La familia estaba formada por José y Terencia, y sus cinco hijos. Pilar, una de las hermanas, decide hacerse Hija de María Auxiliadora, y Pepe sacerdote salesiano.
Después de 3 años de aspirantado en Arévalo, Pepe solicita entrar en el Noviciado el año 1954. Desde el principio daba muestra de ser un muchacho bueno, inquieto, piadoso, listo. Realizada la profesión religiosa en Mohernando el 16 de agosto de 1955, y después de 3 años de Filosofía en Guadalajara comienza su entrega educativo-pastoral durante el trienio práctico en Salamanca-María Auxiliadora (1958-1961). El teologado en Salamanca lo culmina con la ordenación sacerdotal el 28 de febrero de 1965. Después vendrán años de gran entrega pastoral y de estudios (Ingeniería Técnica y Licenciado en Ciencias), que le capacitarán para las diversas encomiendas que ha desempeñado en su vida salesiana.
Antes de ser destinado a Guinea, varias casas salesianas de la Inspectoría de Madrid pudieron enriquecerse con su entrega pastoral en aquellos años de renovación postconciliar, desempeñando tareas variadas de tipo académico y pastoral en Guadalajara y varias casas de la ciudad de Madrid: San Fernando, Domingo Savio, Ferroviarios, Colegio Mayor San Juan Bautista, Atocha y Estrecho.
El espíritu inquieto y emprendedor de Pepe, en 1983, le permite aceptar la petición de integrarse en el gran Proyecto África que la Congregación estaba impulsando y que la Inspectoría había iniciado a principios de los años 70. En Guinea Ecuatorial ha dedicado más de 30 años de su vida, animando proyectos educativos y pastorales con el dinamismo que le caracterizaba. Justo cuando se le concedió la ciudadanía guineana por su vida entregada, en 2018, reconociendo sus limitaciones de memoria y de achaques propios de sus ochenta años, solicita quedarse en España y ser atendido, primero en Madrid-Carabanchel y después en la Casa de Salud de Arévalo.
Las referencias en sus largos años en Guinea Ecuatorial indican que era un hermano entusiasta, animador, dotado de buena capacidad de comunicación con todos, con criterios de organización y de dar consistencia pastoral y cultural al pueblo guineano. Le tocó colaborar con gran esfuerzo para dar consistencia a las estructuras educativas promovidas desde FERE (colegios, escuela de Magisterio…) y desde la Inspectoría. También le toco lidiar con la deriva que la política de aquel país iba tomando en relación a la cooperación española y en otros temas. En la época de incertidumbre escribe al Inspector: «estamos a la espera. La Esperanza, como virtud teologal que es, es inextinguible…» Además de las encomiendas académicas y organizativas, el Inspector le pidió asumir la dirección de la comunidad y obra salesiana de Malabo-Ela Ngema dos sexenios y encargarse de la comunidad y obra de Banapá durante un sexenio.
El Señor y la Madre Auxiliadora acojan con los brazos abiertos a nuestro hermano Pepe y nos bendigan con vocaciones entusiastas como él.