Adolfo García Llorente
Novicio (1950-1969)
Nacimiento: Zarzosa de Pisuerga (Burgos), 12 de diciembre de 1950
Defunción: Astudillo, 9 de septiembre de 1969
El currículum de Adolfo fue muy sencillo y corto. Murió a los 18 años de edad, a los 24 días de haber comenzado el noviciado, en la casa de Astudillo. Había nacido el 12 de diciembre de 1950 en Zarzosa de Pisuerga, un pequeño pueblo de la provincia de Burgos, a muy pocos kilómetros de Herrera de Pisuerga (Palencia), donde había un aspirantado para coadjutores (escuela profesional salesiana Nuestra Señora de la Piedad). Allí se matriculó Adolfo en la rama del metal. Durante los cursos de ajustador, se sintió llamado a ser salesiano, atraído por el ejemplo de los jóvenes salesianos que le daban clase y taller. Allí mismo hizo el aspirantado desde el año 1964 a 1969, año en que solicitó ser admitido al noviciado de Astudillo. En el informe para su ingreso, el director y su consejo dejaron constancia de las cualidades del candidato: «Buena salud, trabajador. Piadoso. Tiene buena voluntad y decisión». Ingresó en el noviciado de Astudillo el día 15 de agosto de 1969. Un accidente laboral desgraciado le produjo la muerte de una manera inesperada: el día 9 de septiembre, cuando varios novicios estaban trabajando en el arreglo del campo de deportes del colegio, sacando arena, les sorprendió un derrumbamiento en una cueva de poca profundidad, y dos de los novicios quedaron sepultados. Uno pudo salir del socavón por su propio pie. El otro —Adolfo García—, que estaba un poco más adentro, quedó cubierto por la arena. Y, a pesar de la rapidez en socorrerle, cuando se le descubrió, era ya cadáver. Tenía 18 años. Todo Astudillo se sumó al luto y acompañó a los salesianos en los solemnes funerales y en el sepelio. No aparece su nombre en Salesiani defunti dal 1864 al 2002.