García-Verdugo Fernández-Sanguino, Alberto

Alberto García-Verdugo Fernández-Sanguino

Sacerdote (1930-2023)

Nacimiento: Talavera de la Reina (Toledo), 13 de febrero de 1930
Profesión religiosa: Mohernando, 16 de agosto de 1946
Ordenación sacerdotal: Turín (Italia), 1 de julio de 1955
Defunción: Arévalo, 24 de mayo de 2023

En la madrugada de la fiesta de María Auxiliadora, 24 de mayo de 2023, nuestro hermano Alberto García-Verdugo Fernández-Sanguino ha sido llamado por el Señor a su presencia, después de una larga vida dedicada a su servicio.

D. Alberto había nacido en Talavera de la Reina el 13 de febrero de 1930, en el seno de una familia profundamente cristiana formada por José y María del Pilar. D. Alberto ha escrito una biografía de su padre, que en julio de 1936 fue secuestrado y asesinado por milicianos; por ello está introducida la causa de beatificación y martirio. El compromiso fuerte del padre de Alberto en la Acción Católica y en la Asociación de Cooperadores Salesianos de Talavera le marcaron fuertemente.

El compromiso salesiano del padre da fruto en la vocación de su hijo Alberto. Su madre, viuda, fue a vivir a Salamanca y en el colegio salesiano educó a sus hijos. El año 1943 lo vemos en el aspirantado de Astudillo y en Mohernando realiza el Noviciado con la profesión emitida el 16 de agosto de 1946.

Realiza su proceso formativo ordinario con el trienio en Madrid-San Fernando y La Coruña. La preparación al sacerdocio la realiza en Turín, que culmina con la ordenación sacerdotal en la basílica de María Auxiliadora el 1 de julio de 1955. Estos primeros años de vida salesiana fueron forjando su personalidad: sencillo, discreto, agudo, trabajador, espiritualmente profundo, con sensibilidad artística, de ágil pluma y cuidada expresión, atento a las personas con las que se relacionaba, cuidadoso de los miembros de la Familia Salesiana…

Son rasgos que pueden corroborar todos los que han entrado en contacto con Alberto en las diversas casas en las que ha prestado su servicio pastoral, que son muchas y variadas: Ourense, Coruña, Santander, Zamora, León, Astudillo, Roma-UPS, Procura de Misiones, Madrid-Teologado y los últimos meses de su vida, en la Casa de Salud de Arévalo.

Su sensibilidad espiritual y su amor a la vocación salesiana le han permitido vivir su historia salesiana con serenidad desempeñando diversas tareas de responsabilidad: Vicario Inspectorial en SLE (1973-1982) y en la Visitaduría de la UPS (1996-2001), Maestro de novicios (1980-1989), Director (Zamora, León, Astudillo, Roma-UPS). Y un servicio en el que mostró su sensibilidad espiritual salesiana: Director de la Procura de Misiones Salesianas en Madrid (2001-2007), donde decía a los bienhechores que esa casa era «una máquina de amor de la que partía energía y vida para muchos de los destinatarios del vastísimo mundo misionero salesiano».

Así escribía Alberto en su petición de ordenación: «Pensar que María es madre, especialmente para quienes tienen que hacer las veces de Jesús, me sostiene y me anima». Con esa confianza vivió y en el día de la madre Auxiliadora finaliza su vida temporal. Ella lo presentará ante el Padre como buena madre. Descanse en paz nuestro hermano Alberto.