Hernández Pérez, Fausto

Fausto Hernández Pérez

Sacerdote (1914-2004)

Nacimiento: Gargantilla (Cáceres), 7 de agosto de 1914
Profesión religiosa: San José del Valle, 12 de septiembre de 1932
Ordenación sacerdotal: Madrid, 30 de mayo de 1942
Defunción: Pozoblanco (Córdoba), 13 de abril de 2004

Nace en el pueblo cacereño de Gargantilla el 7 de agosto de 1914, hijo de Nicolás y Modesta, agricultores y buenos cristianos.

Hace el aspirantado en Cádiz (1927-1928) y en Montilla (1928-1931). Comienza el noviciado en San José del Valle en 1931 y emite sus primeros votos el 12 de septiembre de 1932.

Cursa los estudios filosóficos de 1932 a 1934. Para el tirocinio práctico, es enviado al colegio de Santa Teresa de Ronda (1934-1935) y Montilla (1935-1938). Sus estudios de teología coinciden con los difíciles años de la Guerra Civil. Los comenzará en 1938 en Utrera, los continúa en Ronda y los concluye en Madrid, donde recibe la ordenación sacerdotal el 30 de mayo de 1942.

Ya como joven sacerdote, trabaja en el colegio de El Castillo de Ronda (1942-1945) y en Utrera (1945-1946).

Llega a Pozoblanco (Córdoba) por primera vez (1946-1949) y se suceden varios destinos: Arcos de la Frontera (1949-1950), Montellano (1950-1952) y Puebla de la Calzada (1952-1955), siempre como catequista o jefe de estudios.

De 1955 a 1966, llega de nuevo a Montilla, donde realiza una gran labor en el campo escolar, que redunda en el prestigio del colegio.

De 1966 a 1975 lo pasa en las islas Canarias: un curso como administrador en Las Palmas de Gran Canaria y en Teror (1967-1968) y como profesor en La Orotava (1968-1975). Vuelve de nuevo a Montilla como director académico de EGB (1975-1976). De 1976 a 1980 está como administrador en el colegio de Palma del Río. De 1980 a 1983 vuelve a Pozoblanco como administrador y encargado de la Asociación de María Auxiliadora. Durante el curso siguiente (1983-1984) desarrolla su labor en la parroquia de María Auxiliadora del Barranquillo en Las Palmas de Gran Canaria.

En 1984 vuelve a Pozoblanco, donde ya permanecerá los siguientes 20 años de su vida salesiana (1984-2004). Fue un ejemplo para todos en el apostolado del confesionario y de atención a los grupos de matrimonios de Hogares Don Bosco en esta localidad cordobesa. Falleció el 13 de abril de 2004, a los 89 años.

Era una persona amable en el trato y sencilla en su vida, afable y cordial en el aula, en la iglesia y en el patio. Trabajador incansable, se volcó en su acción sacerdotal y religiosa. Fue muy querido por todos, grandes y pequeños.