Hernández Sánchez, Fernando

Fernando Hernández Sánchez

Sacerdote (1959-2019)

Nacimiento: Ledesma (Salamanca), 8 de abril de 1959
Profesión religiosa:
Ordenación sacerdotal: Santander
Defunción: Bobo Dioulasso (Burkina Faso), 17 de mayo de 2019

Fernando Hernández, nacido el 8 de abril de 1959, era natural de Ledesma (Salamanca), pero cursó estudios de Formación Profesional en Urnieta (Guipúzcoa), a donde su familia emigró cuando él era joven. Posteriormente, respondiendo a la vocación salesiana, cursó estudios de filosofía y teología. Se ordenó sacerdote en Santander y enseguida fue enviado a Benín como misionero.

“Era un sacerdote con formación técnica un perfil muy interesante para el trabajo realizado en los lugares a los que ha sido destinado por ser la Formación Profesional el motor del desarrollo para los jóvenes estudiantes y su entorno”, han manifestado

En la obra salesiana de Bobo Dioulasso (Burkina Faso), el P. Fernando asesinado era vicario y ecónomo, era el responsable de una casa para los muchachos que estudian en la Escuela Profesional Salesiana y en otras escuelas de la ciudad. La noticia causó una gran consternación a toda la Familia Salesiana, y especialmente en esta localidad de Burkina Faso en la que los Salesianos están presentes desde 1994.

El funeral y posterior sepelio de Fernando Hernández se celebrará en el país africano, tal y como era deseo del propio misionero salesiano. El sepelio se tiene programado para el miércoles 22 de mayo, después de la Santa Misa que se celebrará a las 09 am. Posteriormente los salesianos han decidido sepultar sus restos mortales en el patio de la obra salesiana de Bobo Dioulasso. En el lugar resonará para siempre las palabras del Evangelio: “Si el grano de trigo que cae en la tierra no muere, queda solo; pero si muere, da mucho fruto”. El reconocimiento y la valoración de su entrega final hasta el martirio, el agradecimiento a la presencia de la familia en la celebración, el gesto de Fernando al expresar su deseo de permanecer incluso después de muerto en el África, a quienes había entregado su vida; fueron elementos nucleares en la despedida.