Jáuregui Epelde, Teófilo

Teófilo Jáuregui Epelde

Coadjutor (1927-1998)

Nacimiento: Azkoitia, 5 de marzo de 1927
Profesión religiosa: Sant Vicenç dels Horts, 16 de agosto de 1945
Defunción: Bilbao, 23 de febrero de 1998

Teófilo Jáuregui nació en una familia de Azkoitia, un pueblo que dio a la Congregación abundantes y muy buenas vocaciones. El ambiente de fe en el que pasó sus primeros años, en la familia y en el pueblo, favorecieron sus deseos de marchar al aspirantado con intención de ser un día salesiano. Otros dos hermanos tomaron una decisión semejante: una hermana, religiosa trinitaria, y un hermano, Ignacio, como sacerdote salesiano.

Marchó a Huesca para iniciar allí su aspirantado y después al noviciado de Sant Vicenç dels Horts, donde hizo su primera profesión religiosa como coadjutor el día 16 de agosto de 1945.

Sus superiores confiaron en él para encargarle la economía del aspirantado de Huesca desde 1945 hasta el año 1953.

El 9 de marzo de 1954, su generosa disposición para entregarse a los demás lo llevó a Uruguay. Permaneció en Montevideo hasta el año 1968, siendo maestro y asistente, así como responsabilizándose de labores de economía y administración en la librería y editorial. Su forma de ser, su bondad en el trato, así como su dedicación generosa al trabajo salesiano, le hicieron acreedor de numerosas muestras de amistad, como así lo han manifestado sus antiguos alumnos de Montevideo con ocasión de su muerte.

Volvió a España y siguió asumiendo responsabilidades de economía y administración en las casas de Urnieta (1969-1976), librería de Bilbao-Deusto (1976-1988), Pake-Leku (1988-1990) y Barakaldo-Cruces (1990-1992).

Desde el año 1992 permaneció en la casa inspectorial de Deusto, colaborando en la librería, en la que aportaba su amplia experiencia de varios años de gestión, tanto en Montevideo como en Deusto.

Hacia 1996, la enfermedad de Alzheimer que padecía le fue minando progresivamente su capacidad de atención y de memoria, aunque los pequeños encargos que se le encomendaban los iba realizando con total dedicación. Tras varios días de cierto sosiego, murió en la madrugada del día 23 de febrero de 1998, a los 70 años de edad. La inspectoría perdía un hermano que por su sencillez, por su entrega humilde e incondicional, se hacía querer de todos.