Martí Llorens, Jorge

Jorge Martí Llorens

Sacerdote (1930-1993)

Nacimiento: Alcoy, 29 de septiembre de 1930
Profesión religiosa: Martí-Codolar,16 de agosto de 1950
Ordenación sacerdotal: Turín, 11 de febrero de 1962
Defunción: Puerto Rico, 31 de agosto de 1993

Nació el 29 de septiembre de 1930 en la ciudad de Alcoy (Alicante). Ingresó en las escuelas salesianas de su ciudad donde a los 17 años comenzó su trabajo apostólico como catequista y nació su vocación. Terminados sus estudios de bachillerato, ingresó al noviciado de Martí-Codolar en Barcelona, en el año 1949. Hizo la primera profesión religiosa el 16 de agosto de 1950 y fue enviado a la inspectoría de New Rochelle (EE. UU.) como misionero. Continuó su formación salesiana en la casa salesiana de Newton (New Jersey). En 1953 comenzó el trienio en Cantera, Puerto Rico, que entonces formaba parte de la inspectoría de New Rochelle. En Cantera, en manos del rector mayor don Renato Ziggiotti, hizo la profesión perpetua el 7 de febrero de 1956. Fue enviado a Italia para terminar allí sus estudios. Se licenció en Filosofía en el colegio de Rebaudendo, sede de la facultad de filosofía del Pontificio Ateneo Salesiano. Pasó después a estudiar teología en La Crocetta, Turín. Fue ordenado sacerdote en la basílica de María Auxiliadora de Turín el 11 de febrero de 1962. Sacó la licencia en teología en el PAS y volvió a la inspectoría.

Al crearse la inspectoría de las Antillas, Puerto Rico pasó a pertenecer a la misma, y el personal salesiano pasó a formar parte de los salesianos de la nueva inspectoría. Desde entonces, el padre Jorge Martí trabajó en las siguientes casas de la inspectoría de Las Antillas: Aibonito (1963-1969, 1974-1975); Cataño (1970-1973); Santo Domingo-María Auxiliadora (1976-1978, 1986-1990); Santo Domingo-Don Bosco (1979-1980); Santurce-Cantera (1981-1985, 1993); Orocovis (1991-1992).

El padre Jorge fue siempre un ejemplo de salesiano sacrificado y siempre obediente, dispuesto al trabajo donde le enviaran. Tres palabras resumen su vida; obediencia, entrega y bondad. Fue un salesiano obediente, entregado y bueno, con la bondad del pan.

Acosado por un cáncer de colon, extensamente ramificado, vivió su enfermedad desde la fe, el amor y la gratitud. Murió el 31 de agosto de 1993, en el Hospital Auxilio Mutuo de Hato Rey, Puerto Rico. Tenía 63 años.