Mateos Calvo, Ángel

Ángel Mateos Calvo

Sacerdote (1916-1966)

Nacimiento: Mieza de la Ribera (Salamanca), 5 de octubre de 1916
Profesión religiosa: San José del Valle, 1 de noviembre de 1932
Ordenación sacerdotal: Madrid, 30 de mayo de 1942
Defunción: Córdoba, 11 de diciembre de 1966

Nace en el pueblo salmantino de Mieza de la Ribera el 5 de octubre de 1916, en el seno de una familia pobre y numerosa. Su vocación a la vida religiosa nace alentada por su tío Joaquín, párroco del cercano pueblo de la Zarza de Pumareda (Salamanca).

A corta edad se traslada al aspirantado salesiano, primero en Cádiz y después en Montilla. Ingresa en el noviciado de San José del Valle donde realiza el noviciado, emite los primeros votos el 1 de noviembre de 1932 y cursa los estudios de filosofía, para después ser enviado a la cercana ciudad de Arcos de la Frontera (Cádiz) donde permanece hasta el estallido de la Guerra Civil.

Debe incorporarse a filas primero en Valladolid y después en el frente de Brunete. En 1938, ya licenciado, es enviado a la comunidad de Utrera para comenzar sus estudios de teología, al mismo tiempo que trabaja en las escuelas para externos de san Diego. Al curso siguiente se incorpora a la comunidad del teologado de Carabanchel Alto, pero debe interrumpir los estudios para ayudar a la casa de Montilla. Por fin puede culminar sus estudios en Carabanchel y se ordena sacerdote en Madrid el 30 de mayo de 1942.

Como sacerdote joven es enviado al aspirantado de coadjutores de Cádiz y después de catequista al colegio de Córdoba. En 1947 lo espera la nueva presencia de los salesianos en Granada, primero como encargado de los niños pobres de primaria y encargado del oratorio; en 1952 ejerce por un sexenio como director luchando por consolidar la casa salesiana y, terminada su etapa como director, permanece en Granada colaborando durante cuatro años con la nueva dirección.

En 1962 es nombrado delegado inspectorial de cooperadores y antiguos alumnos, servicio que ejerce desde Córdoba hasta que le sobreviene una afección circulatoria de la que no logrará recuperarse. A los cuatro años, fallece en Córdoba el 11 de diciembre de 1966, a los 50 años de edad.

Fue un salesiano de gran calidad humana y espiritual, popular y optimista, sacerdote trabajador y dotado de una gran sabiduría y celo pastoral.