Mercader Armengol, Rafael

Rafael Mercader Armengol

Sacerdote (1890-1982)

Nacimiento: Barcelona, 8 de abril de 1890
Profesión religiosa: Sarrià, 23 de mayo de 1906
Ordenación sacerdotal: Huesca, 20 de septiembre de 1913
Defunción: Santurce (Puerto Rico), 19 de noviembre de 1982

Nació en Barcelona el día 8 de abril de 1890. Tenía 10 años cuando llegó al colegio salesiano de San José de Rocafort. Tres años más tarde entró como aspirante en la casa de Sarrià y en 1905 comenzó el año de noviciado. Hizo la profesión religiosa el 23 de mayo de 1906. Estudió la teología, alternando los estudios con el trabajo, y fue ordenado sacerdote el día 20 de septiembre de 1913 en Huesca, donde ejerció su sacerdocio como catequista y como director. Siendo director de esta casa murió el primer salesiano víctima de la peste, lo cual le produjo una gran depresión, por lo que pidió a los superiores el relevo del cargo. Fue enviado a Villena, también como director, pero pronto el inspector, don José Binelli, lo envió a Cuba. Llegó a La Habana el 27 de octubre de 1920, convirtiéndose en uno de los fundadores de la Obra Salesiana en aquella Isla. Vivió y trabajó en diversas casas de la inspectoría. Fue tres veces director de Camagüe, maestro de novicios en Guanabacoa, director de la Habana y confesor en Arroyo Naranjo y allí mismo, de nuevo padre maestro. Durante muchos años perteneció al consejo inspectorial.

En 1961 volvió a España y fue director del Tibidabo (1961-1963), pero regresó a América y residió en Santurce, Puerto Rico, hasta sus últimos días.

Hombre de poca apariencia física, pero de una profunda espiritualidad, fue el formador de muchos jóvenes salesianos. Don José Vespignani, al final de una visita extraordinaria a la inspectoría, dijo de él que era «un santito». Preguntado en una entrevista sobre cuáles eran las ideas que más habían influido en su vida, respondió: «la oración, el trabajo y el paraíso».

Tanto por su espíritu de trabajo como por su fidelidad, virtudes que ciertamente copió de don Rua, a quien conoció siendo joven salesiano, fue la mano derecha de los inspectores y una de las columnas de crecimiento de la obra salesiana en Las Antillas. Cargado de méritos y de años, murió en San Juan, Puerto Rico, el 19 de noviembre de 1982 a los 92 años de edad.