José Mir Brugada
Sacerdote (1913-1958)
Nacimiento: Mataró (Barcelona), 1 de mayo de 1913
Profesión religiosa: Gerona, 1 de agosto de 1930
Ordenación sacerdotal: Pamplona, 22 de marzo de 1942
Defunción: Ciutadella (Menorca), 10 de septiembre de 1958
Nació el 1 de mayo de 1913 en Mataró. En 1921 ingresó como alumno interno en el colegio salesiano de su ciudad, de donde partió al aspirantado de El Campello (1925-1929), y seguidamente inició el noviciado en Gerona, donde profesó el 1 de agosto de 1930. Siguió en Gerona (1930-1936) estudiando filosofía y realizando el tirocinio práctico.
Durante la Guerra Civil española estuvo a dos dedos de la muerte, pues una noche los milicianos se lo llevaron para fusilarlo. Pero, aprovechando un momento de distracción y encomendándose a María Auxiliadora, se escapó campo traviesa y, con los pies heridos, pudo esconderse en el tronco quemado de un árbol del bosque, cerca de Arenys de Mar. Aunque se le cerraron muchas puertas, finalmente fue acogido en casa de doña Concepción Serra.
Acabada la guerra, estudió teología entre Carabanchel (1939-1941) y Pamplona (1941-1942), siendo ordenado sacerdote por monseñor Olaechea, el 22 de marzo de 1942.
Fue consejero en Pamplona (1942-1943) y Horta (1943-1948), administrador en Sant Vicenç dels Horts (1948-1950), confesor en Sarrià (1950-1951) y en el Tibidabo (1951-1952), director en Alcoy (1952-1955) y Ciutadella (1955-1958). Aquí murió inesperadamente víctima de una embolia cerebral, el 10 de septiembre de 1958.
Persona que había sido propuesta como comisario político en plena guerra, no podía sufrir la tempestad, los truenos ni el comentario sobre cuestiones sanitarias de sangre, porque recordaba escenas de la misma guerra.
Su sencillez natural, su simpatía, sus virtudes y su gran corazón le granjearon el cariño de todo el mundo. Con los años, su don de gentes fue todavía más en aumento.
En todos los colegios donde trabajó dejó un grato recuerdo por su bondad, por su espíritu salesiano, su entrega y observancia religiosa.