Victorio Mirón Ovejero
Sacerdote (1924-1997)
Nacimiento: Casar de Escalona (Toledo), 22 de mayo de 1924
Profesión religiosa: Mohernando, 16 de agosto de 1943
Ordenación sacerdotal: Barcelona, 31 de mayo de 1952
Defunción: Valdeolmos-Alarpardo (Madrid), 22 de mayo de 1997
Victorio nació en el pueblo toledano de Casar de Escalona. Sus padres fueron Jacinto Mirón y Victoria Ovejero.
Después de los primeros estudios en la escuela nacional, entró como alumno en el colegio salesiano del Paseo de Extremadura de Madrid y de allí pasó al aspirantado de Carabanchel Alto en el año 1935. El estallido de la Guerra Civil española de 1936 interrumpió sus estudios.
Al terminar la guerra continuó el aspirantado y en 1942 comenzó el noviciado en Mohernando, donde profesó el 16 de agosto de 1943. Los estudios de filosofía los hizo también en Mohernando (1943-1945). Fue enviado a hacer el trienio práctico al colegio de Santander. Los estudios de teología los hizo en Carabanchel Alto de 1948 a 1952. Fue ordenado en el Congreso Eucarístico Internacional en Barcelona, el 31 de mayo de 1952.
Su labor sacerdotal fue muy intensa. Victorio era una persona emprendedora, activa e inquieta, que se ganaba fácilmente la simpatía de todos. Fue enviado como capellán a la escuela de automovilismo del Ejército de Tierra en Carabanchel, cuya dirección espiritual la llevaban los salesianos. De allí fue enviado a Salamanca para llevar a cabo las obras del nuevo colegio salesiano de artes y oficios del barrio de los Pizarrales, donde debía trasladarse el antiguo colegio de San Benito. Sustituyó allí como director a don Juan Humbría, y fue él quien puso en marcha el nuevo colegio.
Del colegio de Pizarrales pasó como director a la Escuela de Automovilismo y en 1966 fue destinado como coadjutor de la parroquia de María Auxiliadora de Atocha.
Después ejerció su ministerio sacerdotal fuera de las casas salesianas, pero sin dejar de ser salesiano. Durante este tiempo su espíritu inquieto y emprendedor, con ayuda de políticos, de personalidades y de una herencia, creó la fundación Gumiel, Obra Social Residencia del Retorno. Construyó en Alalpardo una bonita residencia para la tercera edad, «El Retorno», destinada a traer desde Rusia a los llamados «Niños de la Guerra» que quisieran volver y no contaran con medios. Al mismo tiempo creó ANIAR (Ayuda a niños afectados por la radiación de Chernobil). Cuando los Niños de la Guerra dejaron de venir, se dedicó a traer a españoles pobres que deseaban regresar a España y que carecían de casi todo.
Sobre el año 1995 contactó con el señor inspector de Madrid con la intención de donar toda su obra a los salesianos, pero no se pudo aceptar por no adaptarse a nuestro carisma. Los salesianos desde entonces siempre estuvieron al lado de don Víctor hasta su muerte, el 22 de mayo de 1997. Vivió humildemente, su habitación estaba situada en una buhardilla de El Retorno. A su funeral acudieron varios salesianos. Se celebró en El Retorno, presidido por el señor inspector de Madrid.