Montero Marroquí, Antonio

Antonio Montero Marroquí

Sacerdote (1924-2011)

Nacimiento: Rute (Córdoba), 20 de octubre de 1924
Profesión religiosa: San José del Valle, 15 de agosto de 1944
Ordenación sacerdotal: Madrid, 20 de junio de 1953
Defunción: Córdoba, 30 de julio de 2011

Nace en el pueblo cordobés de Rute el 20 de octubre de 1924. Sus padres Francisco y Ana tuvieron una familia, piadosa y numerosa, nueve hijos. Su padre, sargento del Cuerpo de Carabineros, fue destinado a la ciudad de Morón de la Frontera (Sevilla). En ella conoció Antonio a los salesianos y se quedó con ellos.

Ingresa en el aspirantado de Montilla a la edad de 15 años. Realiza el noviciado en la casa de San José del Valle y el 15 de agosto de 1944 emite sus primeros votos. Inicia allí su primer curso de estudios filosóficos que concluye en el estudiantado de Consolación en Utrera. El tirocinio práctico lo realiza en la casa de Antequera y en el oratorio Torres Silva de Jerez de la Frontera.

En Carabanchel Alto cursa los estudios de teología, hace la profesión perpetua el 12 de octubre de 1949 y recibe la ordenación sacerdotal el 20 de junio de 1953.

Sus primeros pasos como joven sacerdote los dará en Málaga y en La Orotava, primero como catequista y desde 1957 como ecónomo.

Es nombrado director del colegio Santa Teresa de Ronda y pasa a Antequera como director. Serán años de entrega y de enormes dificultades con el patronato.

En 1976 es enviado a un año de renovación pastoral en la casa de Martí-Codolar. Vuelve como ecónomo a las casas de Ronda, Antequera y al colegio granadino del Zaidín. Es destinado a Jaén como párroco, a Linares como vicario de la comunidad y profesor del colegio. Regresa de nuevo a las casas de Ronda y Antequera, donde ejercerá como párroco rural. De nuevo a la parroquia de San Juan Bosco de Jaén donde trabaja, ya mayor. Con 84 años, es enviado a la casa de Alcalá de Guadaíra.

Un ictus le provocará una pérdida de masa muscular. Tras un período en el Hospital de Santa Isabel de Sevilla y en la casa Pedro Ricaldone, fue enviado a Córdoba para recuperarse del todo. Aquí una caída le ocasionó una fractura de cadera. Tras una intervención de urgencia, sufrió una insuficiencia cardíaca que lo obligó a permanecer internado. Atendido en el Hospital de Córdoba por sus sobrinas y acompañado de los suyos, fue apagándose poco a poco. Falleció el 30 de julio de 2011, a los 86 años de edad.

Fue un hombre bondadoso, amable, de buen ánimo, disponible hasta su avanzada edad. Sacerdote ejemplar y piadoso.