Peláez Medina, Fernando

Fernando Peláez Medina

Coadjutor (1882-1945)

Nacimiento: Lucena (Córdoba), 31 de agosto de 1882
Profesión religiosa: Sevilla, 15 de agosto de 1905
Defunción: Sevilla, 13 de noviembre de 1945

Nació el 31 de agosto de 1882 en Lucena (Córdoba).

Habiendo conocido al salesiano italiano Ernesto Oberti, director de Utrera, en 1900 ingresa en esa casa. Marcha después a Sevilla, donde hace el noviciado y la primera profesión el 15 de agosto de 1905, siguiendo allí mismo después con los estudios filosóficos.

El trienio de prácticas educativo-pastorales lo realiza en las casas de Cádiz, Carmona y Córdoba (1906-1910) y continúa en Utrera (1910-1920) como maestro y asistente. Pero la gran prueba le sobrevino en 1918, cuando una fuerte debilidad mental le obligó a dejar los estudios, a despojarse de la sotana y optar por ser salesiano coadjutor.

A partir de ese momento desempeñó el servicio de sacristán en el colegio Sagrado Corazón de Ronda (1920-1928), en Córdoba (1928-1929 y 1936-1939) Pozoblanco (1932-1934), Alcalá de Guadaíra (1934-1936), Málaga (1939-1941), Fuentes de Andalucía (1941-1943) y Sevilla (1930-1932 y 1943-1945).

En los últimos años vividos en Sevilla, los pasó en el hospital psiquiátrico. Una semana antes del fallecimiento, enfermo de colitis aguda, manifestó su deseo de ser trasladado a la casa salesiana para morir entre los hermanos de la comunidad. Su deseo no pudo satisfacerse por agravarse su mal de tal forma que falleció el 13 de noviembre de 1945 en Sevilla, a los 63 años de edad. Desde la capilla ardiente en el sanatorio, se llevó al cementerio, inaugurando el suntuoso panteón, donado a la Congregación por los marqueses de Sales, fundadores de las escuelas salesianas de Morón.

Su trabajo de sacristán siempre bien hecho, con gusto y siguiendo las normas litúrgicas, fue una constante en su vida, al igual que su ideal frustrado de ser sacerdote. En los últimos momentos de su vida se intensificó esa obsesión. Fue un salesiano humilde, sencillo y sufrido.