Lucas Pelaz Barreda
Sacerdote (1899-1989)
Nacimiento: Castrejón de la Peña (Palencia), 18 de octubre de 1899
Profesión religiosa: Carabanchel Alto, 22 de julio de 1918
Ordenación sacerdotal: Turín, 10 de julio de 1927
Defunción: Martí-Codolar, 29 de junio de 1989
Nació el 18 de octubre de 1899 en Castrejón de la Peña (Palencia). Sus padres, Bernardo (maestro nacional) y Natalia, formaron una familia de siete hijos. En 1912 ingresó en el colegio salesiano de Santander, de donde pasó a Carabanchel Alto para el aspirantado, que terminó en El Campello.
En 1917 inició el noviciado en Carabanchel, culminado con la profesión religiosa al año siguiente. Allí mismo estudia filosofía (1918-1920) y realiza el tirocinio práctico con los novicios (1920-1923). Después marcha a Turín-La Crocetta para estudiar teología (1923-1927), siendo ordenado sacerdote en la basílica de María Auxiliadora, el 10 de julio de 1927.
Estrenó su sacerdocio como catequista en Mataró (1927-1929), fue profesor y confesor en El Campello (1929-1931), catequista de postnovicios en Gerona (1931-1934) y consejero escolástico de los teólogos en Carabanchel Alto hasta julio de 1936.
Durante el tiempo de la Guerra Civil española, y a pesar de la amarga experiencia de la cárcel, tan pronto se vio en la calle, recorría continuamente los barrios de Madrid llevando su asistencia sacerdotal a cuantos la requerían, creando una auténtica parroquia personal. Dos años duró esta experiencia singular, arriesgando su vida diariamente y viviendo de la caridad.
Terminada la guerra, se le encomendó la tarea de maestro de novicios, que llevó a cabo admirablemente en las casas de Gerona, Sant Vicenç dels Horts, Martí-Codolar y L’Arboç del Penedès (1939-1951). Continuó después como confesor y profesor de teología espiritual en Martí-Codolar (1951-1963).
A los 64 años la obediencia le pidió ser nuevamente padre maestro en Astudillo (1963-1966). Vuelve como confesor a Barcelona-Horta (1966-1967) y al aspirantado de Sant Vicenç dels Horts (1967-1971). En 1971 pasa a Hogares Mundet y en 1982 a Rocafort.
Finalmente su ceguera le obligó ser atendido en la residencia Nuestra Señora de la Merced de Martí-Codolar, donde falleció el 29 de junio de 1989, a punto de cumplir los 90 años de edad.
La entrega pastoral de don Lucas, salesiano bueno, sencillo y piadoso, se desbordó particularmente en las casas de formación, donde estuvo 45 años, 15 de ellos como maestro de novicios.
Durante los 12 años que estuvo en Martí-Codolar, el padre Lucas fue un incansable animador del oratorio, un infatigable visitador de enfermos, apóstol mariano en las familias, organizador de novenas y procesiones… entre las gentes humildes de los barrios de Clot y del Carmelo.
Fue un salesiano de una pieza, amable, dulce, atento, delicadísimo con todos. Mantuvo hasta el final su alegría y su sonrisa, su signo más expresivo, a pesar de sus molestias y sufrimientos. Vivía en unión con Dios, en oración continua a María Auxiliadora. En la fiesta de su 89 cumpleaños, invitado a decir unas palabras, cogió el micro provocando intencionadamente la expectación, y dijo con mal contenida emoción una sola palabra: «¡María!».