Hermógenes Pérez Andueza
Sacerdote (1936-2018)
Nacimiento: Artaza (Navarra), 14 de abril de 1936
Profesión religiosa: L’Arboç (Tarragona), 16 de agosto de 1953
Ordenación sacerdotal: Barcelona, 3 de mayo de 1963
Defunción: Logroño, 16 de mayo de 2018
En Artaza, concejo del municipio de Améscoa Baja, en la provincia de Navarra, nació Hermógenes el día 14 de abril de 1936, hijo de Adolfo y Eufemia. Al día siguiente de su nacimiento, fue bautizado en la parroquia de Ntra. Sra. de la Natividad y confirmado en la misma parroquia el día 8 de octubre de 1941.
Después de hacer el aspirantado en Sant Vicenç dels Horts durante los años 1949-1952, marchó a L’Arboç (1952-1953) para el noviciado, que concluyó con la primera profesión religiosa el día 16 de agosto de 1953.
Los tres años del postnoviciado (1953-1956) los realizó en Sant Vicenç dels Horts cursando los estudios de filosofía y magisterio, al final de los cuales la obediencia lo envió a Pamplona para el tirocinio práctico. Marchó seguidamente a Barcelona (Martí-Codolar) para los estudios de teología (1958-1963), que finalizó con la ordenación sacerdotal el día 3 de mayo de 1963.
Una vez ordenado sacerdote, durante el curso 1963-1964 fue enviado a Alcoy, donde consiguió el título de ingeniero electrónico, para el que se había ido preparando en los veranos del trienio y los estudios de teología. Al año siguiente la obediencia lo destinó, como jefe de estudios, a la casa salesiana de formación para coadjutores de La Almunia de Doña Godina, donde permaneció durante 15 años (1964-1979). Fueron unos años intensos, entregado a la docencia en nuestra escuela de formación profesional y en la de ingeniería técnica, donde se formaba un numeroso grupo de salesianos coadjutores jóvenes de todas las inspectorías españolas. Alternaba su labor de profesor y formador con la atención a la cercana parroquia rural de Lucena del Jalón (Zaragoza). El curso 1981-1982 se encuentra en Ibi y el siguiente, en Zaragoza. En el curso 1985-1986 es enviado al colegio de Cartagena.
Al finalizar este curso, solicita el cambio de la inspectoría de Valencia a la de Bilbao, que obtiene el día 30 de abril de 1989. Mientras tanto, en el curso 1986 se encuentra ya en el colegio de Salesianos-Deusto, donde permanece hasta el año 2001, en que es enviado a Pamplona, donde residirá hasta 2010.
Afectado por la enfermedad de Alzheimer, fue llevado a la residencia Don Zatti de Logroño. En ella permaneció, bien atendido y cuidado, hasta que el día 16 de mayo de 2018 entregó su vida al Señor, a los 82 años de edad.
Desde el punto de vista humano, todos los que conocieron a Hermógenes valoran que, como buen navarro, era fuerte y muy responsable en el trabajo. Recuerdan con admiración su forma de trabajar en los años de formación, sobre todo su fortaleza física y su constancia y dedicación al estudio, así como su capacidad y empeño en capacitarse como educador y docente. Los salesianos que estuvieron y se formaron con él en La Almunia de Doña Godina recuerdan y valoran sus clases de matemáticas.
De su perfil salesiano, destaca su total entrega al apostolado y su dedicación sacerdotal a los feligreses de Lucena del Jalón, que le querían y admiraban. Era un párroco celoso, cercano y querido por todos. Sobresalía por su claridad, acierto y realismo en la predicación de la Palara de Dios.
A final de los años setenta, se entregó con entusiasmo a un movimiento inspectorial de fuerte opción por los más pobres. Hermógenes lo vivió profundamente y le marcó para el resto de su vida y su trabajo posterior. Siempre lo tuvo muy presente. Después se dedicó con entusiasmo a la animación de grupos de salesianos cooperadores, mientras le respetaron sus fuerzas físicas y su salud.