García Sendino, Clarencio

Clarencio García Sendino

Sacerdote (1933-2018)

Nacimiento: Lantadilla (Palencia), 26 de diciembre de 1933
Profesión religiosa: Mohernando, 16 de agosto de 1954
Ordenación sacerdotal: Messina (Italia), 19 de marzo de 1964
Defunción: León, 18 de marzo de 2018

Clarencio nació el 26 de diciembre de 1933 en el pequeño pueblo palentino de Lantadilla, no muy lejos de Astudillo, de donde era su madre, perteneciente a la familia de los Sendino, muy conocidos en el pueblo y muy cercanos siempre a los salesianos. Prueba de ello son sus tres hijos salesianos, dos sacerdotes y un coadjutor, y sus dos sobrinos también salesianos: Clarencio, sacerdote, y Efraín, coadjutor. Sus padres, Ángel García y Nemesia Sendino, se trasladaron con sus seis hijos a Melgar de Fernamental (Burgos), un gran pueblo, con una monumental iglesia. Después de realizar sus primeros estudios en el colegio de las religiosas de la Sagrada Familia de Burdeus, pasó al aspirantado salesiano de Carabanchel Alto y de allí al de Arévalo. En agosto de 1950 comenzó su noviciado en Mohernando, pero se vio obligado a interrumpirlo. Volvió de nuevo a comenzarlo en 1953 e hizo su primera profesión el 16 de agosto de 1954. Terminado el noviciado, marchó como misionero a Venezuela y allí realizó los estudios de filosofía y magisterio. Finalizado su tirocinio práctico en Venezuela, fue enviado a estudiar teología a Italia. Fue ordenado sacerdote en Messina el 19 de marzo de 1964 y celebró su primera misa en Roma asistido por el futuro cardenal salesiano monseñor Castillo, que siempre le tuvo gran aprecio. Volvió inmediatamente a Venezuela y ejerció su ministerio sacerdotal en diversas casas y cargos dentro de la inspectoría venezolana: maestro y asistente del liceo de San José de Los Teques; coordinador de disciplina, director en Judibana y en Caracas; durante 21 años fue el gerente general de la Editorial Salesiana, en la que promovió mucho las publicaciones salesianas y los libros de religión. Fue también vicepárroco y párroco en Caracas-Altamira. Fue convenientemente alternado el trabajo personal con la adecuada preparación práctica e intelectual. Así, de 1970 a 1973 estudió catequesis en la UPS de Roma; en 2004 estuvo unos meses en Orense para aprender la experiencia pastoral de aquella casa; también en Valladolid pasó más de un año, reponiéndose de su salud y haciendo acopio de la experiencia que la variada actividad de aquel centro salesiano le ofrecía. Su salud, siempre un poco delicada, se resintió fuertemente y tuvo que ingresar en la residencia de enfermos, que generosamente, le ofreció la inspectoría de León, pero apenas estuvo en disposición de volver a Venezuela se empeñó en hacerlo, en contra del consejo de los salesianos, médicos y enfermeros de la casa de León. Consumido hasta el extremo, se vio obligado a volver a España, dado que en Venezuela la situación no le permitía recibir los cuidados que necesitaba su salud. De nuevo el 13 de julio de 2017 fue acogido en la casa de enfermos de León, donde poco a poco fue terminando de consumir las pocas fuerzas que le quedaban. Murió el 18 de mayo de 2018. Había cumplido 84 años de edad. Clarencio era un hombre muy trabajador y muy responsable de lo que tenía que hacer. De pocas palabras, pero activo y eficaz en la acción y amable, aunque sobrio, en el trato. Sus restos fueron incinerados en León y sus cenizas están colocadas en el pabellón familiar, donde descansan sus padres.