Planelló González, Gonzalo

Gonzalo Planelló González

Sacerdote (1940-1994)

Nacimiento: Cuevas de Velasco (Cuenca), 6 de junio de 1940
Profesión religiosa: Mohernando, 16 de agosto de 1960
Ordenación sacerdotal: Villada-Córdoba (Argentina), 15 de agosto de 1970
Defunción: San Justo (Buenos Aires), 14 de septiembre de 1994

El padre Planelló nació en Cuevas de Velasco (Cuenca, España) el 6 de junio de 1940.

Estudió primaria en el colegio salesiano del Royo (Soria) y después pasó al aspirantado de Arévalo. Profesó en el noviciado de Mohernando (Guadalajara) el 16 de agosto de 1960. En Guadalajara cursó filosofía y humanidades y en la misma ciudad hizo su tirocinio práctico. El 27 de enero de 1967 marchó a Argentina. Cursó los estudios de teología en Villada (Córdoba) y fue ordenado sacerdote el 15 de agosto de 1970. Su primera actividad sacerdotal la realizó en la parroquia de San Carlos, Buenos Aires, desempeñándose especialmente como confesor. Luego pasó a la obra de Nuestra Señora de los Remedios, en Floresta, y en agosto de 1972 fue designado a la comunidad de Puerto San Julián, en la Patagonia Austral. Allí se sintió particularmente a gusto, ya que se iban concretando sus sueños misioneros.

En 1974 decidió volver a Buenos Aires para estudiar psicología. Se vio oportuno que residiera en la casa del Sagrado Corazón de San Justo, junto con los estudiantes de teología.

Mientras iba a cumplir una misión pastoral, sufrió el accidente que determinó que los futuros años de su vida fuesen distintos a lo que todos habían proyectado. El golpe recibido en la cabeza le dejó secuelas imborrables. Perdió casi totalmente la memoria y gran parte de la agilidad mental que lo había caracterizado. Sin embargo, en ningún momento se vio comprometida su identidad sacerdotal y su dedicación a las confesiones y su fidelidad a la eucaristía fueron dos pilares que no se conmovieron en ningún momento. De 1977 a 1978 estuvo en España con sus parientes y amigos. En agosto de 1978 volvió a Argentina y participó en las actividades pastorales de la comunidad de San Justo. Como iba mejorando notablemente su salud, pudo volver a la Patagonia para ser párroco de la iglesia de San Juan Bosco de Río Gallegos en 1985. Cuando se cumplió el tiempo de estancia en Gallegos, pidió al padre inspector «estar en un lugar donde pudiera confesar mucho». Por eso se instaló nuevamente en la comunidad del Sagrado Corazón de San Justo. El jueves 11 de agosto de 1994, muy temprano, se dirigió como todas las mañanas a celebrar misa a las Hijas de María Auxiliadora. En el trayecto, 20 años después del otro accidente, en la misma ruta, otro vehículo de pasajeros lo embistió. Se le produjeron numerosos traumatismos en todo el cuerpo, pero sobre todo en la cabeza. Nuevamente perdió la conciencia e inmediatamente fue derivado a la terapia intensiva del Hospital San Juan de Dios. Su convalecencia duró un mes y estuvo cargada de esperanzas, dolores y situaciones conmovedoras. Pero el 14 de septiembre de 1994 entregó su espíritu… aunque quizá sea más acertado decir que culminó una entrega que había comenzado mucho antes. Tenía 54 años de edad.