Sanz Sobrino, Lucio

Lucio Sanz Sobrino

Coadjutor (1933-1971)

Nacimiento: Gomeznarro (Valladolid), 30 de diciembre de 1933
Profesión religiosa: Astudillo, 16 de agosto de 1967
Defunción: León, 2 de noviembre de 1971

Hijo de una familia de fuertes agricultores, en un pueblo eminentemente agrícola de los «campos de pan llevar» de la Castilla labradora, un buen día deja la maquinaria y los aperos de labranza y se va en pos de Jesús que recordando la estampa del Evangelio, pasaba por entre las mieses de sus fincas, de sus trigales ondulantes, en plena granazón.

Sus padres pretendieron que hiciera estudios de bachillerato y solicitaron plaza de interno en el colegio salesiano de María Auxiliadora de Salamanca. Pero Lucio tuvo que desistir porque aquello era superior a sus alcances intelectuales. Era un muchacho muy tímido y de buenos modales.

Su pueblo, Gomeznarro, está a pocos kilómetros del que fue estudiantado filosófico salesiano de Medina del Campo. Los estudiantes habían pasado de excursión por el pueblo y habían entrado en contacto con él. A raíz de uno de esos encuentros y de las visitas a Cipriano San Millán, a quien había conocido en Salamanca, empezó un proceso de discernimiento vocacional. Comenzó su aspirantado en aquella misma casa de Medina el día 5 de septiembre de 1965, a sus 32 años de edad, y permaneció hasta el día 10 de agosto del año siguiente, en que fue admitido para ingresar en el noviciado en Astudillo, donde volvió a coincidir con don Cipriano como maestro de novicios.

Durante el noviciado, supo adaptarse a las exigencias de la convivencia con los demás novicios mucho más jóvenes que él y cumplir con todos sus deberes. Continuó al volante de la furgoneta de la casa, haciendo además otros buenos servicios. El día 16 de agosto de 1967 emitía los primeros votos con todos sus compañeros.

Como primer destino, después de la profesión, le tocó ir al colegio de La Robla (León). Allí estuvo dos años entre aquellos muchachos, hijos de mineros de la zona. Estuvo también en el Colegio Don Bosco de La Coruña, como enseñante de los pequeños y encargado de la despensa, servicios que repetiría en el Centro Don Bosco de León. Estaba en Orense, cuando le aparecieron los síntomas de la enfermedad que lo llevaría a la muerte.

En las vacaciones veraniegas de 1971, su salud fue empeorando y hubo de ser ingresado en el Sanatorio Otazú de León, donde ya no pudieron hacer nada los médicos. Falleció en el Hospital Provincial San Antonio Abad, asistido por los salesianos y confortado con los auxilios espirituales.