Yáñez Moya, Germán

Germán Yáñez Moya

Coadjutor (1920-1998)

Nacimiento: Ventas de Huelma (Granada), 19 de julio de 1920
Profesión religiosa: San José del Valle, 16 de agosto de 1947
Defunción: Martí-Codolar, 16 de marzo de 1998

Nace en la localidad granadina de Ventas de Huelma el 19 de julio de 1920. Su padre, Antonio, es maestro y sitúa la familia en Monachil (Granada) desde 1934. Su cercanía a Granada favorece que sus hijos puedan realizar estudios superiores. Germán terminará bachillerato y el examen de estado, pero la Guerra Civil interrumpirá sus estudios. Más tarde obtendrá el título de magisterio.

En 1946, tras un breve tiempo de aspirantado, comienza el noviciado en 1946, emite sus primeros votos religiosos el 16 de agosto de 1947. Al poseer el título de maestro, es enviado directamente a Montilla para el tirocinio práctico.

Los estudios de teología los comienza en Carabanchel Alto (1951-1954), realizando los tres primeros años, pero comienza ya a sufrir ataques epilépticos. El cuarto año lo hace en Posadas, sin poder ordenarse.

La decisión para su ordenación se pospone, la enfermedad se recrudece y se entrega al trabajo salesiano como maestro y asistente: Antequera, Montilla, Córdoba y Málaga. Tras su internamiento en el hospital psiquiátrico de San José de Córdoba, se decide el abandono definitivo de sus aspiraciones al sacerdocio.

Pasa un par de cursos en Santa Cruz de Tenerife (1965-1967), donde aún imparte algunas clases, pero por prescripción médica se le aleja de las tareas escolares. Es destinado a la casa de formación de Priego de Córdoba. Se dedica a atender la portería y a otras incumbencias de la casa. Al cerrarse el filosofado, es destinado a Córdoba (1974-1994), con el servicio principal de atender la iglesia de María Auxiliadora como sacristán.

Fue finalmente destinado a la casa de enfermos de Martí-Codolar (1994-1998), donde falleció el 16 de marzo de 1998, a los 77 años de edad.

Vivió una vida de intensa piedad, siempre marcada por sus limitaciones de salud. Aceptó el no poder ser sacerdote con resignación y espíritu religioso. Era una persona culta, de fino humor, asistente de los chicos en el patio donde siempre fue un testimonio de salesiano entregado y generoso.