Arconada González, Macario

Macario Arconada González

Sacerdote (1925-2005)

Nacimiento: Parbayón (Cantabria), 26 de marzo de 1925
Profesión religiosa: Mohernando, 16 de agosto de 1943
Ordenación sacerdotal: Carabanchel Alto, 24 de junio de 1951
Defunción: León, 24 de febrero de 2005

Nació en Parbayón (Cantabria) el 26 de marzo de 1925, en el seno de una familia profundamente cristiana y religiosa. En 1938 ingresó en el aspirantado de Astudillo y lo continuó en Carabanchel Alto. Hizo el noviciado en Mohernando y profesó el 16 de agosto de 1943. Allí cursó loscestudios de filosofía y en 1946 fue destinado a hacer el trienio práctico a los colegios de Madrid-La Paloma y Carabanchel.

En septiembre de 1947 comenzó sus estudios de teología en Carabanchel y fue ordenado sacerdote el 24 de junio de 1951. Sus primeros destinos como sacerdote le llevaron a los colegios de María Auxiliadora y San Roque de Vigo. De 1955 a 1959 fue el encargado de la obra de la Fontana de León y en el curso siguiente fue destinado a Medina del Campo.

De 1960 a 1967 fue director de la casa de Celanova, de donde pasó también como director a Allariz. En 1973 volvió al colegio San Roque de Vigo como administrador. Pasó después a Allariz, a Astudillo, de nuevo a Allariz, Zamora y Valladolid. Y, finalmente, desde 1988 hasta 2005 estuvo en el Centro Don Bosco de Villamuriel.

Una vez jubilado de la enseñanza, ejerció como confesor y como responsable de iglesia del colegio, cuidando con gran esmero las funciones que en ella se realizaban: rezo del rosario y celebración de la eucaristía diaria para las personas del barrio, siempre dispuesto, además, a colaborar en la iglesia parroquial.

Gran amante y experto conocedor del campo y de la naturaleza, parte del tiempo lo empleaba en el cuidado de árboles, plantas y jardines, por lo que en 1990 mereció un Diploma del Consejero de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León. Recorría en bicicleta los caminos del pueblo en busca de setas y otras hierbas con las que obsequiaba a la comunidad. Disfrutaba además mucho con los viajes, las salidas y excursiones comunitarias.

A partir del año 2000, su salud fue tomando un cariz preocupante. Viajó a Pamplona para consulta médica y allí fue intervenido con éxito. Tras una pronta recuperación, tuvo que volver a ser intervenido otras dos veces en Pamplona y en el Hospital Río Carrión de Palencia. Regresó a la comunidad decaído y su salud se fue agravando progresivamente hasta no poder ya valerse por sí mismo, por lo que fue trasladado a la casa de enfermos de León, donde falleció el 24 de febrero de 2005, a los 79 años de edad.

Fue un salesiano de carácter profundamente humano, de gran sensibilidad y con una cierta nostalgia de sus raíces familiares. Siempre se mostró amante de su tierra y de su familia, a la que visitaba y con la que mantenía frecuente relación epistolar.

Era un salesiano de gran emotividad, entregado y preocupado por los hermanos y por los muchachos; apreció y fue apreciado y querido por muchas personas. La merma de sus fuerzas le rindió más al afecto de la comunidad y de la gente cercana. A pesar de su apariencia ruda y campesina, era un hombre culto, observador y aficionado a la lectura. Era además un hombre de una piedad sencilla y popular, con una gran confianza en Dios. Su capacidad emotiva se reflejaba en la tierna y sincera devoción a María Auxiliadora, que difundió en las diversas presencias donde trabajó, y en el amor a Don Bosco.