Bonifacio Aristu Iriarte
Coadjutor (1911-2005)
Nacimiento: Osa (Navarra), 13 de mayo de 1911
Profesión religiosa: Gerona, 14 de septiembre de 1943
Defunción: Barcelona, 26 de enero de 2005
Nació en Osa (Navarra) el 13 de mayo de 1911. En Gerona hizo el noviciado y su primera profesión el 14 de septiembre de 1943. La profesión perpetua la emitió el 14 de septiembre de 1943 en Sarrià, donde estuvo 64 años ininterrumpidamente hasta su muerte y donde la influencia del padre Viñas fue decisiva en su vida salesiana.
Don Boni, como era familiarmente conocido, era un factótum de la gran casa de Sarrià, dotado de una capacidad y un espíritu de trabajo encomiables. Todos conocían bien su vitalidad, su genio y su fuerza. Se encargó de la enfermería cuando Sarrià era un internado con 500 chicos, que le llevó a confesar: «Llevo 15 días sin acostarme. ¡Tal era la cantidad de enfermos…!».
Fue también responsable del personal de servicio, encargado del bar colegial durante 28 años y sacristán. Cuando el párroco se lo propuso, dijo: «No es mi sitio pero si le parece bien aquí estoy». ¡Era una persona disponible!
Otro rasgo de su vida fue la segunda parte del binomio salesiano: la templanza, por su espíritu de sacrificio y de autoexigencia, de pobreza y austeridad.
Unía a todo eso una intensa vida espiritual. Fue un salesiano fiel a la eucaristía. Cuando en los últimos días que estuvo en la comunidad se le decía: «No se levante a misa», respondía: «Y qué queréis, ¿que me vuelva ateo?».
Su sencilla y sincera devoción a María Auxiliadora queda reflejada en estas frases: «Gracias, María Auxiliadora, le digo cuando todo de pronto se resuelve. Y al terminar el día lo último que hago es rezar una Salve y me duermo enseguida».
Era evidente también su amor a la familia, especialmente a sus hermanas y a sus sobrinos Juanjo, Patxi, Pello, Miguel, María Jesús y Bernat. Para ellos don Boni era «el tío».
Su mismo nombre, Bonifacio (bonum facere), representa la expresión de su vida: pasó haciendo el bien. Con ese bagaje pudo presentarse al Señor y escuchar de sus labios la palabra de bienvenida: «Has sido fiel en lo poco, pasa al banquete de tu Señor».
Murió en Barcelona el 26 de enero de 2005, a los 93 años de edad.