Benito Bercedo Aguilar
Sacerdote (1932-2014)
Nacimiento: Melgar de Fernamental (Burgos), 15 de enero de 1932
Profesión religiosa: Mohernando, 16 de agosto de 1950
Ordenación sacerdotal: Carabanchel Alto, 24 de junio de 1959
Defunción: Cambados (Pontevedra), 13 de noviembre de 2014
Nació don Benito en Melgar de Fernamental, provincia de Burgos, el 15 de enero de 1932. Sus padres, Urbano y Antonina, tuvieron una larga prole de seis hijos y otras tantas hijas, venidos al mundo de forma alternativa. Benito era el mayor.
La visita de don Tomás Alonso al pueblo, propició que Benito encarrilara sus pasos hacia el aspirantado salesiano. Santander, Astudillo y Arévalo fueron tres hitos en su preparación al noviciado, que hizo en Mohernando. Vinieron luego sus estudios filosóficos y teológicos con el intermedio del tirocinio práctico que hizo en Santander. Fue ordenado sacerdote el 24 de junio de 1959, en Carabanchel Alto.
Benito fue un salesiano de muchas obediencias porque era un religioso de cuerpo entero, siempre dispuesto a seguir los mandatos de sus superiores. En Cambados hizo el año de pastoral y allí mismo fue catequista y el cuarto director del colegio. En Tudela Veguín (Asturias) permaneció nueve años como encargado en solitario de unas escuelitas. Pero la experiencia más fuerte fue, sin duda, su estancia de 11 años en Senegal. Su paso por Tambacounda, Saint Louis y Thiès dejó profunda huella por su trabajo y la enorme actividad que desarrolló. Él dirigió las obras de la nueva casa de Thiès y fue su primer director. Un salesiano, colaborador suyo en Senegal, ante su actividad incansable, le solía decir: «Así no durarás mucho, Benito». A lo que él respondía con humor: «El Señor me ha hecho fuerte y robusto, no como a ti».
Al acabar su experiencia africana, los superiores le destinaron a Astudillo, donde estuvo cinco años y donde hizo de todo: pastoralista, administrador, jefe de estudios… La última larga experiencia, de 15 años, fue la parroquia de María Auxiliadora de Zamora, donde, como siempre, desarrolló una gran actividad pastoral y apostólica.
En septiembre de 2012 llegó a Cambados, su último destino. Llevaba poco más de dos años cuando falleció el día 13 de noviembre de 2014, a los 82 años. Pero en este breve tiempo dio generosas muestras de su disponibilidad para el trabajo, de su celo apostólico y de su acendrada devoción a Don Bosco y a María Auxiliadora.