Bravo Fernández, Manuel

Manuel Bravo Fernández

Sacerdote (1935-2011)

Nacimiento: Carmona (Sevilla), 23 de abril de 1935
Profesión religiosa: Sevilla, 18 de septiembre de 1946
Ordenación sacerdotal: Madrid, 26 de junio de 1955
Defunción: Sevilla, 22 de octubre de 2011

Nació el 23 de abril de 1935 en Carmona (Sevilla), el tercero de cinco hermanos, hijo de Manuel y Antonia.

Ingresa pronto en el colegio salesiano de Carmona. Animado a ser salesiano, ingresó en el aspirantado. Hizo el noviciado y profesó en Sevilla el 18 de septiembre de 1946.

Fue enviado a estudiar teología a Inglaterra, al mismo tiempo que obtenía el diploma de lengua inglesa por Oxford. Años más tarde se licenció en pedagogía en la Universidad Católica de Quito.

También cursó estudios de cinematografía en Valladolid y en Roma. Con los alumnos de la Universidad Laboral de Sevilla organizaba, gracias a sus conocimientos, «cinefórum» y creativas actividades culturales y lúdicas.

Fue director de varias casas: Puerto Real, Algeciras, Utrera y Sevilla-Trinidad. Dejó huella por todas las casas en las que trabajó, ya fuera por su creatividad pedagógica y social, ya por la animación que ofrecía a todos las asociaciones propias de nuestro ambiente. Una ocasión única se le ofreció, siendo director de Utrera, al tener que organizar el centenario de la fundación del colegio y de la llegada de los salesianos a España (1981) con diversos actos de gran solemnidad, sobresaliendo entre todos, la coronación canónica de la imagen de María Auxiliadora, enviada por Don Bosco.

En su paso por la casa de Alcalá en Madrid como administrador (1992-1995), tuvo ocasión de escribir un libro, Mayo con María, que alcanzó diversas ediciones.

Impulsó con entusiasmo y eficacia la construcción del templo de María Auxiliadora de Jerez de la Frontera. En Rota fue el alma de la Asociación de María Auxiliadora: con su ayuda restauró la capilla del colegio y dio nuevo impulso a la tradicional y popular procesión. Como buen predicador, era invitado por hermandades de penitencia y comunidades salesianas.

Una caída accidental ocasionó que fuera internado en la Clínica Infanta Luisa de Sevilla. Enfermo paciente y sufrido, era visitado frecuentemente por familiares y amigos. Falleció el 22 de octubre de 2011, a los 76 años de edad.

Era un salesiano creativo, con espíritu de iniciativa. Abrió nuevos caminos culturales y eclesiales en el postconcilio. Era audaz en las iniciativas y organizador nato, con capacidad de trabajo. Su conversación y su simpatía rompían barreras. Gran devoto de la Virgen Auxiliadora, fue siempre una persona cordial y cercana.