Caño Hernández, José

José Caño Hernández

Sacerdote (1914-2000)

Nacimiento: Serradilla del Arroyo (Salamanca), 8 de mayo de 1914
Profesión religiosa: San José del Valle, 10 de septiembre de 1933
Ordenación sacerdotal: Carabanchel Alto, 25 de junio de 1944
Defunción: Sevilla, 12 de julio de 2000

Nació en el salmantino pueblecito de Serradilla del Arroyo. José siempre guardó gran afecto a su pueblo y sus vecinos. De los varios salesianos de su pueblo, él fue el primero.

En 1928 ingresa en Montilla como aspirante y en San José del Valle hace el noviciado, que coronó el 10 de septiembre de 1933 con la profesión temporal, seguida de los estudios de filosofía. Desde 1935, incluido el año del servicio militar, realiza las prácticas pedagógicas en Córdoba y Montilla. En 1939, destinado a Utrera, simultanea la docencia con los estudios de teología, que completa durante los tres años siguientes en el teologado nacional de Carabanchel Alto, donde recibe el sacerdocio el 25 de junio de 1944.

Sus primicias sacerdotales las prodiga, tras pasar un curso en Montilla y otro en Pozoblanco, en la casa de Sevilla-Trinidad. Magnífica preparación para tomar, durante un trienio, el timón del viejo caserón de Carmona con la encomienda de ir perfilando una nueva casa, que quedó solo en proyecto. Dirige durante otro trienio (1958-1961) el aspirantado de Ntra. Sra. de Consolación en Utrera. Y luego, tras una breve estancia en Puerto Real, un quinquenio en Cádiz-Valcárcel y una década en Morón de la Frontera, por fin se dedicó a pastorear a sus anchas, hasta su muerte, en la escuela agrícola de Campano y sus aledaños. El reposo y la serenidad que le brindó la casa Pedro Ricaldone fue el preludio de su sereno encuentro con el Padre.

José, de carácter abierto, acogedor, dado a darse en todo y a todos, dejó una estela de bien y de amistad por donde pasó. Significativo es el celo y la labor pastoral desplegados durante seis años de párroco en El Colorado (caserío vecino a Campano). Fue capellán del hospital más cercano a la casa de Campano y por un tiempo, capellán del cementerio de Chiclana… Las obras de misericordia las tenía bien aprendidas.

Impulsor entusiasta de la Familia Salesiana, puso especialmente su entrega amorosa en difundir la devoción renovada a María Auxiliadora. Fue uno de los 13 fundadores, en 1968, de las Asambleas Regionales de María Auxiliadora, fiel y constante propagador de la hojita mensual Auxiliadora 24, del almanaque, de la bendición, las pegatinas, medallas, la conmemoración del 24, sabatinas, novenas, procesión. Mención especial merece el apostolado familiar, que realizaba por medio de las capillas de la visita domiciliaria.

Los salesianos dirigieron en Puerto Real la Institución Sindical Virgen del Carmen, centro de formación profesional, desde 1949 a 1972.

Agotado y casi traído a la fuerza, llega de Campano a la comunidad Pedro Ricaldone de Sevilla, para enfermos y mayores. Tuvo una apreciable recuperación, pero aquel organismo con un corazón debilitado, a los 86 años, no pudo resistir más y entregaba su alma el 12 de julio de 2000.