Enrique Fernández Cruz
Sacerdote (1914-2000)
Nacimiento: Gibraleón (Huelva), 17 de junio de 1914
Profesión religiosa: San José del Valle, 16 de agosto de 1942
Ordenación sacerdotal: Carabanchel Alto, 22 de junio de 1947
Defunción: Málaga, 25 de julio de 2000
Nació en Gibraleón (Huelva) el 17 de junio de 1914, en el seno de una familia cristiana. Su madre, Antonia, pertenecía a la asociación de los sagrarios abandonados, fundados por monseñor Manuel González.
Estudia magisterio en el colegio-seminario fundado por Manuel Siurot, insigne pedagogo cristiano. Da clases en la escuela creada por los marqueses de Bertematti en su finca para los hijos de sus trabajadores.
Movilizado por motivo de la Guerra Civil, participa en los frentes de Toledo, Ávila, Madrid, Vitoria y otros, obteniendo la Medalla de Campaña, dos Cruces Rojas y una cruz de guerra.
Licenciado del ejército, vuelve a Campano y se encuentra la «Fundación Marqueses de Bertematti», convertida en «Escuela Agrícola San Juan Bosco» dirigida por el salesiano Juan Canavesio, quien lo invita a ingresar en la Congregación Salesiana. El joven acepta y, ya un poco mayor, ingresa en el noviciado de San José del Valle en 1941, emitiendo los votos el 16 de agosto de 1942.
Realiza un solo año de tirocinio en la localidad cordobesa de Montilla (1942-1943). Se incorpora a los estudios de teología en Carabanchel Alto (1943-1947) y es ordenado en Madrid en 1947 el 22 de junio.
Sacerdote novel, es enviado a Cádiz como jefe de estudios de los artesanos, entre los que hay un numeroso grupo de aspirantes a coadjutor, y administrador de la casa (1947-1953).
Es nombrado después director de Málaga (1953-1959), que en ese tiempo vive una no fácil postguerra, y atiende a un internado de huérfanos de militares. En esos años participa como consejero inspectorial de la nueva inspectoría salesiana con sede en Córdoba.
Al terminar el sexenio, pasa a Antequera (1959-1962) e inaugura el aspirantado de Pedro Abad para los cursos superiores de aspirantes. Por motivos de salud, pasa un año de reposo en la casa de Antequera (1964-1965), desde donde se dirige a Málaga como director durante un curso (1965-1966), pero por motivos de salud solicita ser exonerado de ese cargo. El trienio siguiente es nombrado sucesivamente capellán de las Hijas de María Auxiliadora de Torremolinos (1966-1967), confesor de Palma del Río (1967-1968) y Málaga (1968-1969).
En Las Palmas de Gran Canaria es destinado como administrador (1969-1973). Y tras un año de descanso en su pueblo natal de Gibraleón (1973-1974), es enviado a Málaga, donde permanecerá hasta el final de sus días (1973-2000).
Su salud fue poco a poco deteriorándose. Ante la imposibilidad de atenderlo en la comunidad, fue ingresado en el complejo asistencial de las Hermanas Hospitalarias, cercanas al colegio.
Fallece en Málaga el 25 de julio de 2000 a los 86 años de edad.
Era educado en los modales y en su porte físico, de carácter fuerte y exigente, con gestos y detalles fraternos y exquisitos. Sereno y de temple recio, supo capear las contrariedades que la vida y su salud le obligaron a afrontar.