Manuel Carrillo Torrero
Sacerdote (1922-1951)
Nacimiento: Villafranca de Córdoba (Córdoba), 24 de marzo de 1922
Profesión religiosa: San José del Valle, 16 de agosto de 1940
Ordenación sacerdotal: Cádiz, 17 de febrero de 1951
Defunción: San José del Valle, 13 de junio de 1951
Nació el 24 de marzo de 1922 en Villafranca de Córdoba (Córdoba). A los pocos días de su nacimiento, moría su padre en Madrid, a consecuencia de una delicada operación quirúrgica, por lo que creció bajo la tutela de su madre, mujer virtuosa, de profunda piedad eucarística, de la que supo sacar fortaleza y resignación cristiana para la vida. Frecuentó con provecho desde niño la escuela del lugar, recibió del abuelo, antiguo sacristán de la parroquia, los primeros elementos musicales y progresó tanto que a los 11 años tocaba con habilidad el violín y formaba parte de la orquesta del pueblo.
En 1935, con 13 años, entra en el aspirantado de Montilla y en 1939 pasa a San José del Valle para hacer el noviciado, que corona con la profesión religiosa el 16 de agosto de 1940, y a continuación los estudios de filosofía, desempeñando al mismo tiempo el cargo de maestro de música.
En septiembre de 1943 es destinado, en calidad de maestro de música y asistente, al aspirantado de Montilla. Continúa con los estudios de teología en el estudiantado internacional de la Crocetta (Turín), estudios que prosiguió al año siguiente en Carabanchel Alto, donde un fuerte resfriado le obliga de nuevo a dejar los estudios. Se retiró a la casa de salud de Ronda durante un año. Terminado este, pudo retomar los estudios y recibir el subdiaconado. Concluyó por fin los estudios teológicos en San José del Valle, siendo al mismo tiempo asistente de novicios y maestro de música. La ordenación sacerdotal tuvo que ser pospuesta hasta el 17 de febrero de 1951 en Cádiz.
Desde ese momento se dedica a los novicios como maestro y asistente. Siempre delicado, en la tarde del 13 de junio, acompañado de dos salesianos, salió a dar un paseo al pantano de Guadalcacín, donde quiso darse un baño. A los pocos instantes desapareció en el agua. Un síncope cardíaco, declaró el médico forense, fue la causa de su muerte, el 13 de junio de 1951, a los 29 años de edad.
Era un joven salesiano inteligente, despierto, nervioso y siempre animoso con los muchachos. De salud débil, pero deportista, piadoso y profundo, sabía compaginar el estudio, la piedad y los trabajos pastorales.