Fernández Conde, Luis

Luis Fernández Conde

Sacerdote (1938-1992)

Nacimiento: Allariz, 6 de marzo de 1938
Profesión religiosa: San José del Valle, 16 de agosto de 1954
Ordenación sacerdotal: Sanlúcar la Mayor, 6 de mayo de 1964
Defunción: Granada, 15 de abril de 1992

Nació en Allariz (Orense) el 6 de marzo de 1938. Con un grupo de compañeros gallegos se incorpora al aspirantado salesiano de Antequera y Montilla. Destaca ya en esos primeros años por su compañerismo y sus buenas cualidades musicales.

Hace el noviciado en el curso 1953-1954 en San José del Valle. Realiza sus estudios de filosofía en el estudiantado de Consolación en Utrera de 1954 a 1957. El tirocinio práctico lo hace en el asilo Victoria de Santa Cruz de Tenerife como maestro y encargado de la música de 1957 a 1960. Los últimos meses de 1960 los pasa en Las Palmas y allí hace la profesión perpetua.

En los años 1960-1964 cursa los estudios de teología en Posadas y un año en Sanlúcar la Mayor (1965-1965). Es ordenado el 6 de mayo de 1964.

Luis, joven sacerdote, es enviado por un año a la nueva parroquia de Linares. De aquí es trasladado a Palma del Río como catequista (1965-1967).

Durante algunos veranos trabaja en perfeccionar su francés y adquiere el diploma en ese idioma. De 1967 a 1976, coincidiendo con el apogeo del colegio del Triunfo y para poder estar más cerca de la universidad y titularse en idiomas, es trasladado a Granada como coordinador de pastoral.

En 1976 es enviado a Quito (Ecuador) durante un curso para obtener la titulación de pedagogía.

De 1977 a 1984 está de coordinador de pastoral en Córdoba apoyando la implantación del movimiento Luz-Vida y las iniciativas de las Mariápolis y de los jóvenes de Taizé.

En 1984 es destinado como coordinador de pastoral a La Cuesta, donde le toca trabajar en medio de muchachos con dificultades de todo tipo. Vuelve en 1988 a la península y es destinado a Pozoblanco y de ahí a Granada, a su nueva sede de la barriada del Zaidín. Trabajador incansable, sufría desde hace años depresiones que le hundían el ánimo y la ilusión.

Tras unos días de preparación a la Pascua con unos muchachos en la falda de Sierra Nevada, el 15 de abril, Miércoles Santo de 1992, fallece repentinamente, víctima de un infarto. Muy querido como era, la Familia Salesiana granadina y gentes de todos los lugares por donde trabajó lo demostraron llenando la iglesia de María Auxiliadora en su funeral.

Era expansivo, espiritual, pastoral y alegre. Supo sobrellevar la cruz de sus depresiones y estados de ánimo. Trabajó siempre en la pastoral juvenil y estuvo cercano a cientos de jóvenes.