Forés Tomás, Adolfo

Adolfo Forés Tomás

Coadjutor (1946-1971)

Nacimiento: Useras (Castellón), 15 de octubre de 1946
Profesión religiosa: Godelleta, 16 de agosto de 1966
Defunción: Valencia, 16 de enero de 1971

Nació en Useras, provincia de Castellón, el día 15 de octubre de 1946. Tras los años de aspirantado, ingresó en el noviciado de Godelleta el 15 de agosto de 1965.

Allí sintió los primeros síntomas de la enfermedad que los médicos diagnosticaron como tumor óseo maligno. A pesar de los esfuerzos de los médicos, se impuso como único remedio la amputación del brazo derecho. Adolfo afrontó esa dura prueba con gran entereza y, a pesar de todos los contratiempos, siguió la vida del noviciado con total normalidad, cumpliendo los deberes del noviciado, practicando incluso, con un solo brazo, el aprendizaje del piano y su deporte favorito, el baloncesto.

Sus virtudes y su óptima disposición para ser salesiano pudieron más que los obstáculos de su salud, y los superiores le aceptaron gustosamente en la Congregación. Terminado el noviciado, profesó el 16 de agosto de 1966 y fue destinado a la comunidad de Valencia-San Juan Bosco.

Desde entonces convivió con los hermanos de esa obra salesiana durante cuatro años, dando a la comunidad un toque de optimismo juvenil y de espontánea piedad, ilusionado como estaba con su vocación.

Amaba la vida con un entusiasmo propio de sus años: la playa, el monte, la música, el trabajo, cualquier mejora del colegio, cualquier contacto con la vida encerraba para él la alegría de un regalo recibido de Dios.

El 30 de noviembre de 1969, postrado ya en cama, recibió la visita del rector mayor, don Luis Ricceri. Su abrazo de padre quedó grabado en la cámara fotográfica y sobre todo en su agradecido corazón. Desde ese día, esa visita y aquel abrazo serían tema frecuente en sus conversaciones.

Todos los esfuerzos de la ciencia fueron inútiles y la enfermedad fue consumiendo lenta pero inflexiblemente su joven vida. A su lado estuvieron sus padres, día y noche, soportando con ejemplar resignación cristiana el suplicio que supone la lenta muerte de un hijo tan querido y tan bueno. Ellos le ayudaron a ofrecer a Dios sus sufrimientos, a rezar diariamente el rosario, a pensar constantemente en María Auxiliadora y a recibir con fervor la comunión. A la vista de la conducta tan cristiana de sus padres, era más fácil de comprender la entereza del hijo y el grado de las virtudes del querido y joven hermano Adolfo.

El día 16 de enero de 1971, después de un año y un mes postrado en el lecho, Adolfo, de corazón limpio y generoso, moría santamente en el colegio San Juan Bosco de Valencia, a los 24 años de edad y cuatro de profesión religiosa. Fue enterrado en el cementerio de Useras (Castellón), su pueblo natal.