José Frutos Gamito
Sacerdote (1928-2019)
Nacimiento: Hinojosa de Duero (Salamanca), 7 de julio de 1928
Profesión religiosa: Mohernando, 16 de agosto de 1946
Ordenación sacerdotal: Carabanchel (Madrid), 26 de junio de 1955
Defunción: Bahía Blanca (Argentina), 19 de octubre de 2019
José Frutos nació en el pueblo salmantino de Hinojosa del Duero (Salamanca) en la región de las arribes, que hace frontera con Portugal. Un pio y docto párroco, don Eugenio, se cuidó mucho de las vocaciones sacerdotales y del pueblo salió un buen número de niños que fueron a diversos seminarios, varios de ellos al de los salesianos. Entre ellos José. Sus padres eran Justino y Feliciana, buenos y piadosos cristianos. Tras los estudios de humanidades, José ingresó en el noviciado de Mohernando (Guadalajara) en 1945 y allí hizo su profesión religiosa el 16 de agosto de 1946. Los estudios de filosofía los realizó en la misma casa de Mohernando y al terminarlos fue enviado a hacer el trienio práctico al aspirantado de Arévalo. Este primer apostolado con aspirantes marcó profundamente su futuro, pues siempre estuvo muy ligado a las casas de formación. Estudió la teología en Carabanchel Alto, donde fue ordenado sacerdote el 26 de junio de 1955. Inmediatamente fue destinado como consejero al colegio de El Royo (Soria), donde había un pequeño grupo de aspirantes. Al año siguiente pasó al aspirantado del Zuazo de Cuartango (Álava), donde ocupó los cargos sucesivamente de catequista, administrador y director. Al terminar el sexenio de director fue nombrado director del colegio de Urnieta (Guipúzcoa) y tres años más tarde director de Errentería (Guipúzcoa). Interrumpió por tres años su actividad en las casas para ir a estudiar a Madrid, donde obtuvo la licenciatura en Teología Pastoral. En 1974 ejerció de vicario en la casa de Baracaldo y de 1975 a 1980 residió en la sede inspectorial como encargado de la Familia salesiana. Fue también encargado de las vocaciones. Durante el año 1981 tuvo que residir en su pueblo de Hinojosa para atender a un familiar enfermo. Volvió a la inspectoría y trabajó en Baracaldo y Urnieta. De 1990 a 1993 estuvo encargado de los postulantes en Cádiz y de allí pasó a Urnieta como director de Pake-Leku. En 1998 marchó a Argentina.
Hombre dinámico, inquieto y de gran vitalidad se entregaba de lleno al trabajo que lo obediencia la encargaba. Alegre y optimista sembraba entusiasmo por donde pasaba.
Su corazón inquieto por anunciar a Cristo, ¡quién sabe si soñando también, como Don Bosco, con las tierras patagónicas!, aceptó la invitación del RM para cruzar el océano y con 69 años, pasar a formar parte de la Inspectoría de Bahía Blanca (Argentina).
El Santuario de María Auxiliadora en Stefenelli (Río Negro) fue el escenario donde se insertó y trabajó los primeros cuatro años, animando la vida pastoral del santuario en la atención y servicio de los peregrinos. De 2001 a 2008, pasó a ser Vicario parroquial en Villa Regina (Río Negro).
El quiebre de su salud, ocasionado por una enfermedad degenerativa del cerebro, aconsejó que se lo trasladara a la comunidad de la enfermería “Artémides Zatti” de Bahía Blanca en 2009, donde estuvo atendido hasta su muerte, acaecida el 18 de octubre de 2019.
Hombre inquieto, apasionado, emprendedor, trabajador incansable. Amante de la literatura, de palabra fácil y ágil pluma. Autor de múltiples poemas en los que expresó su amor a Cristo, a María Auxiliadora y a Don Bosco; y que reflejan su vocación de salesiano y sacerdote.
Aunque en sus últimos años sufrió la pérdida de memoria y de recuerdos, nunca perdió ni la sonrisa ni el genio.
El Señor sabrá recompensar a este hijo suyo que se sintió enviado a trabajar en la mies para la cosecha del Reino y se mantuvo firme en el surco hasta el final de sus días.