Fuente Vegas, Fermín

Fermín Fuente Vegas

Coadjutor (1916-2010)

Nacimiento: Villusto (Burgos), 6 de junio de 1916
Profesión religiosa: Sant Vicenç dels Horts, 16 de agosto de 1945
Defunción: El Campello, 4 de agosto de 2010

Nació en Villusto (Burgos) el 6 de junio de 1916. Hasta 1935 trabajó en el campo en casa de sus padres. En 1936 pasó a Malgrat (Barcelona) donde estuvo con los hermanos maristas ejerciendo diversos servicios. Acabada la Guerra Civil, entró en la casa del Tibidabo y pidió ser salesiano. En 1944 inició el noviciado en Sant Vicenç dels Horts, donde profesó el 16 de agosto de 1945.

Estuvo posteriormente destinado nueve años en Huesca-San Bernardo, seis en El Campello, 16 en Godelleta, 20 en Valencia-Calle Sagunto, hasta que en 1996 ingresó en la residencia de El Campello, donde permaneció hasta su muerte acaecida el 4 de agosto de 2010, a los 94 años de edad.

En la carta de petición para entrar en el noviciado declara: «Espero llegar a ser con el tiempo no un salesiano más, sino un santo salesiano». Ese fue su propósito, firmado a los 28 años de edad, y su vida respondió sin duda a ese deseo claro y decidido.

Fermín dejó en las personas que convivieron con él el recuerdo de un salesiano de vida entregada al servicio de los demás y de convicciones firmes. Su personalidad queda perfectamente perfilada en los testimonios de quienes convivieron con él.

Fue un salesiano observante. No faltaba nunca a los actos de la comunidad, siempre puntual. Salesiano generoso, siempre dispuesto a colaborar en cuanto fuera necesario para la buena marcha de la casa. Buen religioso, cuidaba del altar y de cuanto se necesita para las celebraciones, atento siempre a la limpieza y el orden en las cosas de la iglesia, como quedó demostrado en los 20 años que sirvió de sacristán en la parroquia de San Antonio Abad de Valencia. Trabajador, piedra fundamental de la casa, siempre disponible, detallista, destacaba por su limpieza y aseo personal, cuidadoso en todo lo que de él dependía.

Devoto de María Auxiliadora, era habitual verle con su rosario desgranando avemarías con devoción.