Iglesias de Vega, Antonio

Antonio Iglesias de Vega

Sacerdote (1942–2025)

Nacimiento: Valdesantamaría (Zamora), 25 de agosto de 1942
Profesión religiosa: Astudillo, 31 de enero de 1962
Ordenación sacerdotal: Salamanca, 14 de febrero de 1971
Defunción: León, 22 de marzo de 2025

Antonio había nacido en Valdesantamaría (Zamora), diócesis de Astorga, donde vivían sus padres, Vicente y Pilar, y en el seno de la familia numerosa que formaron; a los pocos años sus padres se trasladan a Otero de Centeno. Tanto en la partida de Bautismo como de nacimiento lleva el nombre de Juan Antonio. En su familia asimiló los valores cristianos y humanos que le han caracterizado en su vida, así como las cualidades administrativas del padre dedicado a la industria.

En 1956, después de los estudios básicos, Antonio comenzó el aspirantado en Astudillo, donde se manifiesta muchacho sencillo, discreto, trabajador, piadoso, bien dispuesto al estudio. Son rasgos que acompañarán a Antonio durante su vida salesiana.

Su itinerario formativo continúa en Astudillo donde realizó el Noviciado; una afección hepática aconsejó que retrasara la primera profesión que tuvo lugar en Astudillo el 31 de enero de 1962.

La etapa de Postnoviciado la realizó en Medina del Campo (Valladolid); sus primeros pasos como salesiano joven clérigo transcurren en la casa de Llaranes-Avilés (1964-1967), curtiéndose en la vida salesiana activa. La preparación a la ordenación sacerdotal tuvo lugar en Salamanca (1967-1971) donde fue ordenado el 14 de febrero de 1971, en la iglesia del Teologado, por la imposición de manos de Mons. Demetrio Mansilla.

Nuestro hermano ha vivido su vocación salesiana en actitud de servicio en diversas casas: Medina del Campo, Zamora, León-Huérfanos de Ferroviarios, Ourense, Coruña San Juan Bosco. Siempre se ha mostrado amante de la vocación salesiana, servicial, trabajador, con sentido religioso de la vida, atento a la vida y a la misión de la Inspectoría, cuidadoso de la misión educativa y pastoral en el servicio a los jóvenes. Aún en su sentido discreto, Antonio ha mostrado agudeza e inteligencia en sus intervenciones. Un rasgo de su servicio educativo a los jóvenes se plasma en el empeño por preparar un buen laboratorio de biología en la casa de Ourense; y, en sus años jóvenes, inquietud por el deporte.

A pesar de su carácter más bien reservado, con ningún afán de aparecer, Antonio ha desempeñado en su vida salesiana servicios importantes, no solo como ecónomo local en las casas de Coruña y Orense sino también como ecónomo inspectorial (1994-2003). Siempre ha sabido ser servicial y mantener criterios que él consideraba más adecuados en cada momento de la Inspectoría.

En 2022 un ictus obligó a trasladar a Antonio a la casa Santiago el Mayor de León, para una mejor recuperación y atención. Y en este ambiente también ha mostrado sus rasgos de servicio y ayuda hacia los más débiles; y ha expresado la bondad de corazón y cordialidad en el trato con los hermanos de casa y con quienes le visitaban, cosa que en épocas anteriores sólo apreciaban los más allegados.

Agradecemos al Señor la vida de Antonio Iglesias, entregada generosamente a la Congregación salesiana para el servicio educativo-pastoral de los jóvenes. Don Bosco se sentirá orgulloso de un salesiano así y María Auxiliadora lo presentará al Padre Dios.