José María López Bescós
Coadjutor (1898-1978)
Nacimiento: Garisa Alta-Bolea (Huesca), 8 de septiembre de 1898
Profesión religiosa: Carabanchel Alto, 25 de julio de 1920
Defunción: Santander, 18 de agosto de 1978
Don José María, después de hacer los estudios de humanidades previstos en nuestra tradición salesiana, fue admitido en el noviciado de Carabanchel Alto, que finalizó con la primera profesión religiosa.el 25 de julio de 1920. Ccon la profesión perpetua, se entregó por entero a Cristo, en la Congregación Salesiana.
Pasó la mayor parte de su vida en la casa de Santander. En sus tiempos jóvenes desempeñó las ocupaciones de despensero, sacristán, enfermero y ropero de la comunidad.
A partir del año 1970, ya no pudo desempeñar estos cargos. La fragilidad de su salud psíquica le acompañó gran parte de su vida. Con el respeto que imponen las pruebas duras de la enfermedad para un salesiano y para la comunidad en que vive, hay que señalar especialmente dos rasgos de su personalidad:
– Sus muchos ratos de oración pasados en la capilla, junto al sagrario, y las cuentas desgastadas del rosario.
– Su extrema pobreza: nada en su habitación, solo el transistor que la comunidad inspectorial le regaló al celebrar sus 50 años de profesión y que, a causa de su sordera, apenas usaba.
El día 18 de agosto de 1978, a los tres días de haber sufrido una caída en el jardín y ser ingresado en hospital, falleció a los 79 años de edad.
El señor inspector, en la homilía, destacó estas características de don José María:
«Fue un hombre profundamente espiritual que casi habitualmente pensaba en la otra vida, en el paraíso y así lo manifestaba.
Su gran adhesión a nuestra Congregación, a sus devociones y tradiciones.
Llamaba la atención su humildad y deferencia, en especial hacia quienes representaban a la Congregación, aunque él los hubiera conocido de jovenzuelos.
Su sentido del humor y una gracia especial para entenderse con los pequeños, a pesar de su sordera».